La selección anfitriona, Marruecos, superó a Tanzania 1-0 en Rabat para asegurarse un lugar entre los ocho mejores de la Copa Africana de Naciones 2026. Brahim Díaz ejecutó la única diana del partido y Hakimi brindó la asistencia, en un encuentro disputado bajo la mirada de un estadio Príncipe Moulay Abdellah lleno hasta la bandera.
Tras una fase de grupos sin grandes destellos, la selección anfitriona de la Copa Africana de Naciones dio un paso firme en los octavos de final al derrotar 1-0 a Tanzania en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.
El conjunto de casa se hizo con el triunfo en el tramo decisivo, cuando Brahim Díaz encontró la red en el minuto 64, tras una acción de Hakimi que descolgó a la defensa rival y dejó el balón servido para el remate definitivo.
El portero Hussein Masalanga estuvo atento a los intentos de la ofensiva marroquí, pero no logró evitar el gol que decidió el encuentro. Con este resultado, Marruecos avanza a los cuartos de la CAN 2026 y espera a Camerún, que se clasificó con una victoria 2-1 frente a Sudáfrica, en la próxima instancia del torneo.
El estadio, con capacidad para casi 70.000 espectadores, vibró con la victoria local y dejó claro que el país anfitrión quiere seguir haciendo historia en su casa.
El choque mostró a un Marruecos que, pese a no desplegar un ataque avasallador, mantuvo una propuesta sólida y efectiva cuando más lo necesitaba. Brahim Díaz, jugador del Real Madrid, volvió a ser determinante en momentos clave y sumó otro gol a su cuenta en esta edición de la competencia. Reflejo de la confianza que tiene Walid Regragui en su plantilla, la figura del equipo confía en la continuidad del rendimiento para seguir avanzando en la competición.
La presencia de Hakimi fue destacada desde el inicio. En su primera titularidad de la CAN 2026 tras haberse recuperado de molestias físicas, el lateral africano aportó claridad en la salida de balón y protagonizó la jugada del gol, al entregar el pase que terminó en la definición de Díaz.
Hakimi, que ya estaba plenamente recuperado, fue una pieza clave para equilibrar la función ofensiva y defensiva del equipo. En la víspera, el estadio observó cómo el jugador del PSG superaba un par de pruebas físicas y volvía a ocupar un lugar en el once inicial, dando señales de su influencia a lo largo del choque.
Por el lado de Tanzania, el técnico argentino Miguel Ángel Gamondi, nacido en Olavarría hace 59 años, añadió una cuota de experiencia internacional a su equipo: lleva más de 25 años trabajando en África y ha desempeñado funciones como ayudante en clubes argentinos como Racing, San Martín de Tucumán y Boca, entre otros.
Su presencia en el banquillo de Tanzania en este cruce de octavos de final aportó una lectura distinta frente a un rival que, pese a las revelaciones que suele proponer este torneo, mostró una defensa ordenada pero no suficiente para contener la presión marroquí en la segunda mitad.
Desde el punto de vista histórico, Marruecos llega al cruce decisivo con su historia reciente marcada por avances que han ido consolidando el crecimiento de la selección en el fútbol continental.
En Qatar 2022, el equipo dirigido por Regragui fue la gran revelación del torneo, alcanzando las semifinales y dejando una huella histórica para África.
Este año, con la organización de la CAN y el regreso de figuras claves, el combinado local busca ratificar esa tendencia positiva y acercarse al título continental, un objetivo que podría haberse cumplido ya en 1976, cuando Marruecos obtuvo su primer título de la CAN como país anfitrión, y que aún mantiene como uno de sus hitos más celebrados.
La próxima prueba para Marruecos será Camerún, que superó a Sudáfrica para sellar su pase a cuartos. El encuentro entre estos dos aspirantes a levantar el trofeo tendrá lugar en la misma sede de Rabat, donde la afición espera que el equipo local siga sumando victorias y construyendo una campaña que, más allá de las victorias inmediatas, sirva para fortalecer una identidad futbolística que ha ganado reconocimiento internacional en los últimos años.
A medida que el torneo avanza hacia la final programada para el 18 de enero, el país anfitrión encara su búsqueda de un segundo título continental, con la esperanza de que la plantilla aproveche el impulso del éxito reciente y confirme un proyecto deportivo que ha ido consolidando una nueva era para el fútbol marroquí.