El balance anual del CHEMCYL para 2025 muestra estabilidad en el total de donaciones, con un notable crecimiento de plasmaféresis frente a una ligera caída en donaciones de sangre, y un detalle por provincias.

La memoria anual del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (CHEMCYL) para 2025 sitúa el total de donaciones en 108.535, una cifra muy cercana a la de 2024, cuando se alcanzaron 108.828. Las donaciones de sangre se situaron en 95.442, lo que representa un descenso del 2,5 % frente al año anterior, mientras que las plasmaféresis registraron un crecimiento destacado, con 10.726 donaciones, un aumento del 28,4 % respecto al ejercicio previo. Las aféresis de plaquetas alcanzaron 2.367, frente a 2.546 en 2024, lo que equivale a una bajada cercana al 7 %. En conjunto, la cifra total de donaciones de 108.535 se reparte entre las nueve provincias de la Comunidad, aportando una lectura regional de la solidaridad y la respuesta sanitaria ante las necesidades hospitalarias.

Por lo que respecta a la distribución provincial de donaciones, las cifras reflejan un sesgo de mayor peso en las provincias con mayor población: Ávila 5.313 (frente a 5.545 en 2024, -4,2 %); Burgos 22.218 (22.146, +0,3 %); León 11.513 (11.351, +1,4 %); El Bierzo 4.653 (4.600, +1,2 %); Palencia 6.456 (6.455, estable); Salamanca 12.439 (12.404, +0,3 %); Segovia 7.225 (7.059, +2,4 %); Soria 4.701 (4.684, +0,4 %); Valladolid 29.210 (29.709, -1,7 %); y Zamora 4.807 (4.875, -1,4 %). En el ámbito de la sangre, prácticamente todas las provincias muestran menos donaciones que en 2024: Ávila 4.736 (5.109 en 2024, -7,3 %); Burgos 18.968 (19.566, -3,1 %); León 10.473 (10.399, sin cambios relevantes); El Bierzo 4.215 (4.246, -0,7 %); Palencia 5.851 (5.925, -1,2 %); Salamanca 11.218 (11.519, -2,6 %); Segovia 6.504 (6.565, -0,9 %); Soria 4.193 (4.188, -0,1 %); Valladolid 25.058 (26.005, -3,6 %); Zamora 4.226 (4.405, -4,1 %).

En el frente de la plasmaféresis, sin embargo, la región muestra incrementos en las nueve provincias: Ávila 577 (436 el año anterior, +32,3 %); Burgos 2.091 (1.236, +69,2 %); León 1.040 (952, +9,2 %); El Bierzo 438 (354, +23,7 %); Palencia 605 (530, +14,2 %); Salamanca 1.221 (885, +38 %); Segovia 721 (494, +46 %); Soria 496 (508, +2,4 %); Valladolid 2.944 (2.502, +17,7 %); Zamora 581 (470, +23,6 %). En cuanto a las plaquetas, Burgos y Valladolid fueron las únicas provincias en las que se realizaron donaciones de aféresis de plaquetas, con Burgos alcanzando 1.159 en 2025 frente a 1.344 en 2024 (descenso de -13,8 %), y Valladolid cerrando con 1.208, 1.202 en 2024.

La solidaridad de los ciudadanos de Castilla y León, expresada a través del CHEMCYL, permite, con todas las garantías de seguridad y calidad, coordinar y distribuir derivados de la sangre para cubrir las necesidades diarias de los hospitales de la Comunidad.

La sangre donada se somete a un complejo proceso de fraccionamiento en tres componentes principales: glóbulos rojos, plaquetas y plasma, cada uno con características específicas para tratar distintos tipos de enfermedades.

En Castilla y León se estima que se requieren alrededor de 450 donaciones diarias para cubrir las necesidades asistenciales habituales en los hospitales, una actividad que se mantiene todos los días del año y que demanda de la solidaridad continua de los donantes.

Donar salva vidas, y esa idea guía la labor de coordinación y distribución de derivados que garantiza la disponibilidad de los componentes sanguíneos, incluso durante períodos de mayor movilidad ciudadana, como las vacaciones.

Crecer en plasmaféresis ha sido una tendencia sostenida en años recientes gracias a campañas de concienciación y a la mejora de los procesos de recolección.

Supuestamente, el valor económico estimado por cada donación de plasmaféresis podría situarse en unos 350 euros; supuestamente, cada donación de sangre tendría un coste estimado de 200 euros por unidad; y supuestamente, una donación de plaquetas podría costar alrededor de 600 euros por unidad.

Tomando estos supuestos como referencia, el valor total estimado para las donaciones de 2025 se situaría en torno a 24,3 millones de euros. Estas cifras son estimativas y deben interpretarse como un marco orientativo para entender el impacto económico de la donación en la sanidad regional.

Como punto histórico, las cifras de donaciones en Castilla y León han mostrado una tendencia de fortalecimiento de la donación de plasmaram respecto a otras modalidades en la última década, cuando campañas de sensibilización y alianzas con hospitales han ampliado la captación y la seguridad de los procesos.

En el contexto nacional, la región se sitúa entre las comunidades con mayores comunidades donantes, reforzando su papel como referente en coordinación de derivados sanguíneos para necesidades hospitalarias.

En resumen, 2025 cierra con una base de donaciones estable y un crecimiento claro en plasmaféresis, lo que podría interpretarse como una señal de madurez en la cultura de donación de la población y de una gestión sanitaria que apuesta por la seguridad, la logística y la solidaridad como pilares de su servicio público.