La Junta de Castilla y León inaugura una EDAR conjunta entre Cardeñajimeno y el Parque Tecnológico de Burgos, con una inversión de 2.642.093 euros y capacidad para depurar aguas de 10.486 habitantes equivalentes, operada por SOMACYL durante 25 años.

La Junta de Castilla y León ha puesto en servicio la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) que une Cardeñajimeno con el Parque Tecnológico de Burgos, una infraestructura estratégica pensada para mejorar de forma notable el tratamiento de las aguas residuales de dos ámbitos diferentes y garantizar la calidad del vertido al río Arlanzón.

La inversión total asciende a 2.642.093 euros, financiados íntegramente por la Junta, y las obras se han desarrollado en un periodo de 26 meses. La planta está dimensionada para atender a 10.486 habitantes equivalentes y, durante 25 años, su operación y mantenimiento correrá a cargo de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL).

Se ha concebido como una infraestructura conjunta y flexible. Se han construido emisarios de aguas residuales para recoger y unificar los vertidos de Cardeñajimeno, San Medel, la urbanización Río Arlanzón y el Parque Tecnológico de Burgos, y se ha ejecutado una EDAR que integra el tratamiento de estas procedencias.

El vertido de agua ya depurada se vierte en el río Arlanzón cumpliendo los parámetros de la normativa vigente. La EDAR se ha diseñado con dos líneas de tratamiento diferenciadas: una para los núcleos urbanos y otra para el Parque Tecnológico, con pretratamiento y tratamiento biológico independientes, mientras que la decantación secundaria, el tratamiento terciario y la línea de fangos son comunes.

Esta configuración permite una gestión conjunta y eficiente sin mezclar caudales de entrada.

El sistema de depuración incorpora un pretratamiento compacto, tratamiento biológico con desnitrificación y aireación prolongada, decantación secundaria compartida y un tratamiento terciario avanzado mediante microtamizado y desinfección por radiación ultravioleta, lo que mejora de forma notable la calidad del vertido final.

La planta ha sido concebida con capacidad para la futura conexión del núcleo de El Priorato y de viviendas dispersas del entorno, así como para su ampliación progresiva en función del desarrollo del Parque Tecnológico de Burgos.

Esta actuación se enmarca dentro de la política "cero aguas sin depurar" de la Junta, que se materializa a través de los programas de depuración 0-500 y 500-2.000 habitantes equivalentes, en colaboración con las diputaciones provinciales y los ayuntamientos. En la provincia de Burgos, la Junta está trabajando actualmente en 95 nuevas depuradoras, con una inversión prevista de 30,9 millones de euros, reforzando así su compromiso con la protección del medio ambiente, la mejora de la calidad de las aguas y el desarrollo sostenible del territorio.