La Junta de Castilla y León firma un acuerdo con Iberdrola para suministrar electricidad a la administración y entidades adheridas, logrando un ahorro del 25% en sus costes energéticos, lo que equivale a más de 18 millones de euros durante el período del contrato.

La Junta de Castilla y León ha cerrado un importante acuerdo con la compañía Iberdrola para el suministro de energía eléctrica, con un valor total de aproximadamente 44 millones de euros, lo que supone un ahorro cercano al 25% en comparación con contratos anteriores.

Este contrato, que entrará en vigor el 1 de marzo de 2026 y tendrá vigencia hasta el 31 de agosto de 2027, contempla un consumo estimado de unos 440 GWh durante sus 18 meses y afecta a más de 2.400 puntos de suministro distribuidos por toda la comunidad autónoma.

Supuestamente, este acuerdo representa uno de los mayores ahorros energéticos en la historia de la administración autonómica de Castilla y León, permitiendo reducir el gasto en electricidad en unos 18,5 millones de euros, lo que equivale a aproximadamente 12,4 millones de euros anuales.

La reducción en los precios por kilovatio hora ofertados por Iberdrola, en torno al 23,5% respecto a los precios vigentes en 2023, ha sido clave para lograr estos beneficios.

Además, se ha establecido que un porcentaje significativo del consumo, especialmente en centros estratégicos como hospitales, universidades públicas y centros de investigación, se abastecerá con energía de origen 100% renovable, garantizado mediante tarifas especiales.

Supuestamente, entre los centros que más consumen se encuentran los hospitales de León, Valladolid y Salamanca, con consumos anuales estimados en 7,8 GWh, 20,5 GWh y 30,2 GWh respectivamente.

Destaca también el nuevo Centro de Supercomputación de León, que prevé un consumo anual de aproximadamente 8,3 GWh y que, presuntamente, recibirá un tipo de tarifa exclusiva para asegurar que toda su energía provenga de fuentes sostenibles.

Este proceso de contratación ha sido llevado a cabo mediante un acuerdo marco con un único adjudicatario, en este caso Iberdrola, con el objetivo de facilitar la gestión, reducir la incertidumbre del mercado y garantizar precios estables.

La elección de esta modalidad, que evita múltiples licitaciones, permite a la administración planificar mejor sus presupuestos y adaptarse a las fluctuaciones del mercado energético, que históricamente ha sido muy volátil.

Supuestamente, este acuerdo también favorece la seguridad en los suministros, ya que todos los contratos derivados compartirán las mismas condiciones y fecha de finalización, fijada para agosto de 2027.

La iniciativa forma parte de las medidas de eficiencia energética impulsadas por la Junta en línea con el Acuerdo 177/2022, de 6 de octubre, que busca reducir el consumo energético en los edificios públicos y promover el uso de energías renovables.

Este tipo de acciones no solo contribuyen a la economía de la administración regional, sino que también posicionan a Castilla y León como una de las comunidades más comprometidas con la sostenibilidad y la gestión eficiente de los recursos energéticos en España, que históricamente ha sido un país con una gran dependencia de los combustibles fósiles y en donde las energías renovables están cobrando cada vez mayor protagonismo desde hace una década.