La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Ponferrada firman un protocolo para garantizar el suministro de agua potable tras la emergencia de 2025, con una solución provisional financiada al 100% y una inversión específica para una captación en Montes.

La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Ponferrada firmaron hoy un protocolo de colaboración para garantizar el abastecimiento de agua potable en el municipio, tras la emergencia registrada en noviembre de 2025 que afectó al suministro a más de 25.000 habitantes. El acuerdo, suscrito por el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el propio Ayuntamiento, establece el marco de cooperación entre ambas administraciones para la ejecución de una obra provisional de captación y transporte de agua en alta.

La actuación responde a la afección sufrida en la red de abastecimiento procedente del río Oza, como consecuencia de la inestabilidad de la ladera en varios tramos de la carretera provincial LE-5238, que impidió el normal funcionamiento de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de San Clemente.

Esta situación llevó a activar el Plan de Protección Civil municipal en nivel 1 el 14 de noviembre, restableciéndose la situación al día siguiente.

En virtud del protocolo, el Ayuntamiento de Ponferrada redactará el proyecto técnico, conforme a la memoria elaborada por los servicios de ingeniería municipal, que contempla una captación de agua en el arroyo de Montes, mediante la ejecución de un azud y una conducción de aproximadamente 1.100 metros hasta la ETAP de San Clemente.

La Junta de Castilla y León financiará el 100 % de la inversión, con una ayuda directa de 314.855,33 €, garantizando así una solución urgente y eficaz para el abastecimiento de la población. La ejecución se emprenderá en cuanto esté redactado el proyecto. Esta medida, según fuentes oficiales, busca restablecer de forma rápida un suministro estable ante un fallo puntual de la infraestructura existente y evitar cortes en una ciudad que ha visto mermada su capacidad de suministro tras la incidencia.

Paralelamente, la Junta ha puesto en marcha un conjunto de actuaciones de emergencia en León y El Bierzo para garantizar el abastecimiento de agua tras los incendios de agosto.

En la región se desplegaron 39 actuaciones de emergencia de abastecimiento en las provincias de Ávila, León y Zamora, con una inversión global de 3.845.442 €, ejecutadas por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL). En León se concentran 22 actuaciones de emergencia, 12 de ellas en la comarca del Bierzo, lo que representa alrededor del 89,5 % del presupuesto total del programa, con una inversión prevista de 3,44 millones de euros.

Las intervenciones se centran en asegurar y mejorar el abastecimiento en núcleos afectados, actuando sobre captaciones, depósitos, redes de distribución y sistemas de tratamiento.

Entre los núcleos beneficiados se cuentan localidades del Bierzo, Laciana y Omaña, como Anllares, Sorbeda, Castrillo de la Cabrera, Yeres, Pombriego (Benuza), Molinaseca, Villablino, Tremor de Arriba, Carucedo, Puente de Domingo Flórez, Montrondo y Posada de Omaña, Santo Tirso de Cabarcos, Gestoso, Arnado, Lusio, Quintela, La Herrería, Castropetre, Orellán, Odollo y Orallo.

Destaca especialmente la actuación en Puente de Domingo Flórez, con una nueva captación en el río Sil y una inversión de 537.000 €.

Más allá de las actuaciones de emergencia, la Junta, en colaboración con la Diputación Provincial de León y a través de SOMACYL, ha desarrollado un amplio programa estructural de obras hidráulicas en la provincia, con una inversión global superior a 57 millones de euros.

Este programa busca mejorar de forma sostenida el abastecimiento, la depuración y la eficiencia de las redes. En el marco del programa de depuración, para instalaciones de 500 a 2.000 habitantes equivalentes, se prevé la ejecución de 32 estaciones depuradoras con una inversión de 24,1 millones de euros. De esas depuradoras, cinco ya se encuentran finalizadas (Molinaseca, Alija del Infantado, Cimanes de la Vega, Valtuille de Abajo y Villaquejida); 16 están en fase de ejecución, tres en licitación, una con el proyecto redactado pendiente de aprobación municipal y siete en fase de redacción.

Por otro lado, el programa de depuración de 0 a 500 habitantes equivalentes contempla la ejecución de 72 depuradoras, con una inversión prevista de 11,2 millones de euros, que se encuentran en diversas fases de desarrollo.

El programa de infraestructuras hidráulicas de abastecimiento de agua de consumo incluye 19 obras, con una inversión prevista de 7,7 millones de euros.

Cuatro actuaciones se encuentran en ejecución —entre ellas la mejora de la ETAP de Villafranca del Bierzo—, dos en licitación y 13 en distintas fases de aprobación, destacando actuaciones en Astorga, Molinaseca y Puente de Domingo Flórez.

Y, por último, el programa de renovación de redes y digitalización tiene como objetivo reducir pérdidas de agua y mejorar la eficiencia mediante la implantación de sistemas de control digital y telelectura.

En la provincia de León se han seleccionado 22 municipios, entre ellos Astorga, Bembibre, Fabero, Toral de los Vados, Toreno, Villafranca del Bierzo y Villadangos del Páramo, con una inversión prevista de 14 millones de euros.

Supuestamente, estos planes se inscriben en una estrategia regional para fortalecer la seguridad hídrica ante sequías, incendios y eventos extraordinarios.

Además, las autoridades regionales señalan que la coordinación entre las administraciones busca agilidad en la respuesta y mayor resiliencia de los sistemas de abastecimiento ante posibles nuevas contingencias.

En cualquier caso, la finalidad última de estas iniciativas es garantizar un suministro continuo y seguro para la población, reduciendo al mínimo los tiempos de espera y evitando cortes que afecten a servicios básicos esenciales.

Datos históricos y contexto adicional: a lo largo de la última década, Castilla y León ha intensificado la inversión en infraestructuras hídricas para reforzar la capacidad de conducción, tratamiento y depuración, con un énfasis especial en zonas vulnerables como El Bierzo y la comarca de León, donde la variabilidad climática ha condicionado la planificación de infraestructuras de abastecimiento.

Estos esfuerzos, comunicados por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, buscan también mejorar la eficiencia energética de las plantas y la gestión de recursos durante periodos de demanda elevada, en un marco de sostenibilidad y seguridad para los ciudadanos.