El Gobierno de Canarias advierte sobre los riesgos de las toxiinfecciones en verano y ofrece recomendaciones sencillas para proteger la salud de tu familia. ¡Cuida lo que comes!
Con la llegada del verano, apetecen comidas ligeras y refrescantes, pero ojo, que el calor también trae riesgos para la salud si no andamos con cuidado en la cocina.
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha lanzado un aviso importante: las altas temperaturas, la falta de higiene y una mala manipulación de los alimentos pueden provocar toxiinfecciones, y muchas veces pasan en casa, sin ir más lejos.
Por eso, te vamos a contar cómo evitarlo con unos consejos fáciles de seguir.
Lo primero, lávate las manos con frecuencia, sobre todo después de ir al baño, y mantén limpias las superficies y utensilios. No uses los mismos cuchillos o tablas para alimentos crudos y cocinados, porque si no, estarás pasando bacterias de unos a otros. Y si tienes alguna herida en las manos, cúbrela bien.
A la hora de cocinar, asegúrate de que el calor llega a todas partes. La carne de ave y la picada son las más peligrosas si se quedan crudas o poco hechas. Para el pescado, cuidado con el anisakis: este bicho se mata cociéndolo a más de 60 grados o congelándolo a -20 grados durante 24 horas si lo vas a comer crudo, como en sushi o ceviche.
Además, eviscera el pescado cuanto antes.
No dejes la comida preparada a temperatura ambiente, porque las bacterias se multiplican rápido. Si no la vas a consumir en el momento, métela en la nevera o mantenla caliente. Y cuando la saques para comer, caliéntala bien, que llegue a más de 65 grados en el centro. Las ensaladas, salsas, huevos, lácteos y postres con crema deben ir siempre al frigorífico.
Los alimentos que se comen crudos, como la lechuga o el tomate, deben desinfectarse con unas gotas de lejía apta para vegetales (léelo en la etiqueta) y después aclararlos con agua.
Y con los huevos, mucho ojo: guárdalos en la nevera, no los laves porque puedes meter gérmenes dentro, y no los partas en el borde del plato donde luego vayas a batirlos.
Cocina los platos con huevo rápidamente y no uses los mismos utensilios para el huevo crudo y el cocinado.
En la cocina, nada de mascotas ni bichos. Mantén alejados a los insectos y roedores tapando la basura y los alimentos. Y el agua que uses para cocinar debe ser potable; si tienes dudas, hiérvela o desinféctala con lejía para agua.
Si comes en restaurantes, chiringuitos o bares, fíjate en la limpieza del local y del personal. Los alimentos deben estar en vitrinas refrigeradas, y el que los sirve debe usar pinzas y no tocar vasos ni cubiertos por la parte que toca la boca. Si ves algo sospechoso, mejor recházalo.
Estos consejos no son nuevos, ya desde la antigüedad se sabía que la comida en mal estado podía matar. Por ejemplo, en el siglo XIX, el científico Salmon descubrió la bacteria que lleva su nombre, la salmonela, y desde entonces sabemos la importancia de cocinar bien los huevos.
Así que ya sabes, un poco de higiene y sentido común para disfrutar del verano sin sustos.