El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, y la directora general de Mayores, Verónica Meseguer, visitan el programa 'Red Viva' en La Vega de San José, que promueve el envejecimiento activo y las relaciones intergeneracionales. Una iniciativa con 100 participantes y financiación de 26.000 euros.
¿Sabía usted que en Canarias hay un programa que junta a abuelos y nietos (no tienen por qué ser familia) para hacer actividades juntos y, de paso, sentirse acompañados? Pues existe, se llama 'Red Viva' y es un ejemplo de cómo el Gobierno de Canarias, con una gestión inteligente y cercana, está haciendo algo por la gente de a pie.
Canarias no solo es sol y playa, también es solidaridad y ganas de hacer las cosas bien. El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, y la directora general de Mayores, Verónica Meseguer, han visitado el barrio de La Vega de San José, en Las Palmas de Gran Canaria, para conocer de primera mano el programa 'Red Viva.
Envejecimiento Activo con Sentido Comunitario'. Este proyecto, puesto en marcha por la Fundación ADSIS, ha logrado juntar a un centenar de personas de diferentes edades para hacer actividades y, sobre todo, para compartir tiempo y charla.
¿El objetivo? Acabar con la soledad no deseada, que no es cosa solo de mayores: según datos del propio programa, el 35% de los jóvenes también se sienten solos.
Así que esto va de algo tan sencillo como acompañarse y ayudarse mutuamente.
El programa, que empezó en septiembre y terminó en diciembre del año pasado, contó con una ayuda del Gobierno canario de 26.000 euros. Vaya, que con poco dinero se puede hacer mucho. Y es que 'Red Viva' organizó desde rutas culturales por Vegueta hasta talleres de atrapasueños y zumba intergeneracional. No hace falta ser un experto para participar, solo ganas de conocer gente y pasarlo bien.
Candil, que es un tío cercano y que se nota que se preocupa, dijo durante la visita: "Apostar por un envejecimiento sano y activo es apostar por una sociedad más integradora".
Y es que en una época donde todos vamos con el móvil y parece que estamos más comunicados, la realidad es que muchos se sienten solos. Por eso, iniciativas como esta son tan importantes. Permiten que personas de distintas generaciones se encuentren, hablen, se escuchen. Y no solo eso: fortalecen los vínculos entre vecinos y crean comunidad.
Por su parte, Verónica Meseguer destacó que estos programas se enmarcan en el Plan Maresía del Ejecutivo canario, un plan que busca una sociedad más cohesionada y participativa.
O sea, que el Gobierno no se queda en los despachos, sino que se preocupa de que la gente de a pie esté bien.
¿Y qué opinan los participantes? Pues la coordinadora de la Fundación ADSIS, Leticia Curbelo, explicó que el impacto ha sido muy positivo, sobre todo entre las mujeres del barrio.
Y es que, al final, son ellas las que más se implican en estas redes comunitarias.
Esto no es un favor, es una inversión en capital social. Y desde luego, merece la pena imitarlo en otros barrios. Porque, como dice Candil, "más allá de la actividad en sí, estos encuentros han permitido fortalecer los vínculos, generar espacios de escucha y compañía".
Y eso, en los tiempos que corren, no tiene precio.
Además, no podemos olvidar que España es uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, pero también con más personas mayores que viven solas.
Según el INE, más de 2 millones de mayores viven solos en nuestro país, y Canarias no es una excepción. Programas como 'Red Viva' son una solución real a un problema que afecta a la calidad de vida de muchos. Y no solo a los mayores: los jóvenes también necesitan sentirse parte de algo. Por eso, esta mezcla de generaciones es tan acertada.
Así que ya saben: en Canarias, el mérito y la gestión van de la mano. Y programas como 'Red Viva' demuestran que cuando las instituciones y las asociaciones se unen, todos salimos ganando. El Gobierno de Canarias, con su apoyo económico y su supervisión, y la Fundación ADSIS, con su trabajo sobre el terreno, han demostrado que con poco dinero y mucha voluntad se pueden hacer grandes cosas.
Ojalá este ejemplo cunda y veamos más iniciativas así en otros barrios de las islas. Porque al final, lo que importa es que nadie se sienta solo, ni joven ni mayor. Así se construye una sociedad más fuerte y unida.