Un choque en cadena en la GC-1 a la altura de La Laja movilizó a los servicios de emergencia, que actuaron con eficacia y rapidez. Cuatro heridos, uno de carácter moderado, fueron trasladados a distintos hospitales.

Pues sí, otro accidente de tráfico en la GC-1, pero esta vez lo importante es que los servicios de emergencia respondieron como Dios manda. Ocurrió el pasado 23 de julio, a las 7:50 de la mañana, en el término municipal de Las Palmas de Gran Canaria, concretamente a la altura de La Laja.

Fue un choque en cadena entre tres vehículos, que dejó a cuatro personas heridas, aunque por suerte ninguna de gravedad.

La alerta la recibió el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad, el famoso 1-1-2, que activó inmediatamente todos los recursos disponibles. Y ojo, que no escatimaron: tres ambulancias de soporte vital básico, la Guardia Civil y el Servicio de Conservación de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria se personaron en el lugar.

Cada uno a lo suyo, como un reloj.

Los sanitarios del Servicio de Urgencias Canario (SUC) evaluaron a los afectados. La más perjudicada fue una mujer de 57 años, que sufrió policontusiones moderadas, es decir, golpes por todo el cuerpo pero sin llegar a romperse nada grave.

La trasladaron al Hospital San José. Luego, un hombre de 26 años con golpes leves, una mujer de 25 años también leve, y un hombre de 44 años, todos con contusiones leves. A ellos los repartieron entre el Hospital San José, el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y el Hospital Universitario Vithas Santa Catalina.

Menos mal que estaban estables.

La Guardia Civil, como siempre, se encargó de regular el tráfico y de instruir el atestado para esclarecer las causas del accidente. Porque cuando hay un siniestro, no solo es atender a los heridos, sino también saber qué pasó para evitar que vuelva a ocurrir. Y el Servicio de Conservación de Carreteras hizo su parte: limpiaron la calzada y retiraron los vehículos siniestrados para que la vía quedara expedita cuanto antes.

En menos de una hora, la GC-1 estaba completamente despejada.

Este tramo de la GC-1 no es nuevo en esto de los accidentes. De hecho, es una de las carreteras más transitadas de Gran Canaria, y según datos de la DGT, en 2025 se registraron más de 200 accidentes en la zona, aunque la mayoría fueron leves.

Las autoridades han puesto medidas como radares y más señalización, pero al final la prudencia del conductor es lo que más cuenta.

Pero lo que queda claro es que cuando ocurre un percance, el sistema de emergencias canario funciona. La coordinación entre el 112, el SUC, la Guardia Civil y los servicios de carretera es ejemplar. Y eso es mérito de todos los profesionales que están al otro lado del teléfono y en la carretera, dispuestos a ayudar. Así que, aunque sea una mala noticia, al menos sabemos que estamos en buenas manos. ¡Y eso no tiene precio!