El Ayuntamiento de Zaragoza ultima una normativa que multará con hasta 3.000 euros a quienes ensucien, vandalicen o molesten en la calle. Una demanda vecinal que vuelve tras diez años sin regulación.
¡Atención, zaragozanos! Por fin vamos a tener una ordenanza que proteja a los que cumplimos las normas. Desde 2014 no teníamos una regulación así, y la ciudad estaba siendo un poco el oeste. Pero el Ayuntamiento ha escuchado a los vecinos (el 91,5% quiere esto) y ha preparado una norma para que Zaragoza vuelva a ser limpia, segura y respetuosa.
La nueva ordenanza cívica, que se aprobará en el próximo Pleno, es una herramienta para meter en cintura a los que hacen lo que les da la gana: desde los que orinan en la calle hasta los que organizan botellones o pintan grafitis por todas partes.
Las multas van de 50 a 3.000 euros, y además tendrás que pagar los desperfectos. O sea, si cascas una farola, te toca rascarte el bolsillo.
¿Qué se considera grave? Pues el botellón, las despedidas de soltero que arman escándalo, los insultos en la vía pública o montar un chiringuito ilegal.
También se mete con los que tiran colillas al suelo, no recogen las caquitas del perro o abandonan patinetes en medio de la acera. Y ojo, ahora también está prohibido poner música con altavoces en el bus si molesta a los demás. ¡Por fin!
Pero no todo es castigo. La ordenanza también tiene un lado social: las personas sin hogar que duermen en parques no lo tendrán tan fácil, pero al menos no se les considera falta grave.
Eso lo han pedido las asociaciones que trabajan con ellos. Y los grupos políticos, como VOX y PSOE, han metido baza para que se proteja el derecho al descanso y se endurezcan las sanciones contra los que dañen monumentos históricos.
Si tocas un Bien de Interés Cultural, te va a caer una buena.
El consejero Ángel Lorén lo ha dejado claro: "Esta ordenanza protege a la inmensa mayoría de zaragozanos que cumplen las normas". Y es que la ciudad ha cambiado mucho desde que se derogó la anterior ordenanza. Ahora hay más gente, más actividad y también más gamberrismo. Por eso, el Ayuntamiento ha decidido ponerse las pilas y devolver el orden a las calles.
En resumen, que si no quieres llevarte un multón, ya sabes: recoge lo de tu perro, no pintes paredes ajenas, no montes fiestas ilegales y respeta a los demás.
Zaragoza dice basta y se pone seria. ¡A comportarse!