La alcaldesa Natalia Chueca lidera un acto de memoria para honrar a las víctimas del atentado atribuido a ETA, con homenaje, ofrenda floral y una reflexión sobre libertad y convivencia.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, presidió hoy un emotivo homenaje para recordar a las víctimas del atentado atribuido a ETA ocurrido en las proximidades de la ciudad y que dejó profundas heridas en la comunidad educativa y en la sociedad.

Este acto de memoria reunió a representantes institucionales, fuerzas y cuerpos de seguridad, asociaciones de víctimas, familiares y ciudadanos, que realizaron una ofrenda floral y guardaron un minuto de silencio en señal de respeto.

Chueca subrayó la necesidad de mantener viva la memoria para defender la libertad, la convivencia y los valores democráticos. En sus palabras, la ciudad no debe olvidar y el homenaje debe ser una forma de hacer justicia y de agradecer a quienes defendieron la democracia con su ejemplo.

Durante el acto, la memoria se presentó como una herramienta para construir el futuro y para impedir que se borre la verdad. La alcaldesa advirtió del riesgo de distorsionar el pasado o de imponer un relato distinto, y dejó claro que la ciudad no permitirá que se diluya el recuerdo de las víctimas.

El Ayuntamiento reafirmó su compromiso con las víctimas del terrorismo y con la defensa de los principios democráticos, promoviendo iniciativas de memoria, reconocimiento y apoyo a quienes han sufrido la violencia.

A nivel histórico, Zaragoza ha mantenido una agenda de memoria que incluye placas, rutas de memoria y actos educativos, un marco que ha ido fortaleciendo la convivencia y el tejido social de la ciudad a lo largo de los años.

En lo económico, presuntamente el acto habría contado con aportes municipales, y el coste logístico, que comprende seguridad, organización y dispositivos de memoria, se sitúa en torno a los 12.000 euros.

Estas cifras, presuntamente, no pueden verificarse de forma independiente en este momento; sin embargo, la jornada dejó claro que la ciudad continúa trabajando para enseñar a las nuevas generaciones el valor de la libertad y la convivencia, y para honrar a las víctimas con un compromiso constante de justicia y dignidad.

Desde un punto de vista histórico, la ciudad de Zaragoza ha desarrollado una memoria colectiva con iniciativas como placas conmemorativas, rutas de memoria y programas educativos en los centros, que han contribuido a arraigar un marco de convivencia cívica.

En tiempos recientes, el Ayuntamiento ha reforzado estas acciones mediante campañas de sensibilización y actos institucionales que buscan incorporar a la ciudadanía a este proceso de memoria y reflexión, con el objetivo de evitar la repetición de violencia.

Aunque el contexto político y social del país ha cambiado, el impulso por una memoria que promueva la libertad, el respeto y la dignidad humana se mantiene como una seña de identidad para la ciudad.