El Ayuntamiento de Zaragoza lanza un innovador proyecto para revitalizar el barrio de Aloy Sala, con una inversión de 100,000 euros para fomentar la participación vecinal.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado un paso adelante en la revitalización del barrio de Aloy Sala, situado en el Casco Histórico, al anunciar un ambicioso programa que cuenta con el respaldo de la Unión Europea.

Este proyecto, que forma parte del programa Urbanew, contempla una inversión de 100,000 euros (aproximadamente 88,000 euros) destinada a fomentar la regeneración comunitaria en la zona.

La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, y el concejal delegado de Vivienda, José Miguel Rodrigo, presentaron los detalles de esta iniciativa, que busca estrechar la colaboración entre los vecinos, entidades sociales y administraciones locales.

La meta es crear redes de apoyo y espacios de encuentro que fortalezcan el tejido social del barrio, asegurando beneficios a largo plazo para la comunidad.

"Queremos mejorar la calidad de vida en Aloy Sala desde un enfoque integral, promoviendo la participación activa de los residentes y otros actores sociales en la toma de decisiones que afectan su entorno", afirmó Orós.

Este enfoque participativo es crucial para identificar las necesidades reales del barrio y diseñar un programa que refuerce la cohesión social y el bienestar vecinal.

El proyecto, que forma parte de una iniciativa más amplia que involucra a siete ciudades españolas, busca transformar los barrios mediante la acción comunitaria y la participación ciudadana.

Rodrigo destacó que Urbanew no solo se centra en la rehabilitación social, sino que también integra aspectos de sostenibilidad y eficiencia energética.

La propuesta se estructura en cinco fases. La primera consiste en mapear a los agentes clave en la zona, incluyendo instituciones, asociaciones vecinales y propietarios. Zaragoza Vivienda aportará su experiencia en rehabilitación energética, lo que permitirá establecer lazos con las comunidades de vecinos y otros actores locales.

La segunda fase contempla un diagnóstico participativo, donde se recopilarán inquietudes y necesidades del barrio a través de entrevistas y sesiones grupales.

Esta información será fundamental para construir un diagnóstico consensuado que refleje la diversidad de perspectivas.

Una vez completado el diagnóstico, se definirán los objetivos del programa, priorizando la rehabilitación energética y la mejora del espacio público.

En esta etapa se desarrollará una metodología de trabajo comunitario que establecerá la frecuencia de reuniones y los lugares de encuentro.

La cuarta fase se centrará en la implementación de las acciones definidas, incorporando las contribuciones de las áreas municipales y otros actores implicados.

Esto incluirá la rehabilitación energética de los edificios, apoyada por la experiencia técnica de Zaragoza Vivienda.

Finalmente, la quinta fase requerirá una evaluación del impacto del programa en términos de regeneración social y residencial, tomando en cuenta las opiniones de los vecinos y de los agentes participantes.

Esta evaluación será clave para extraer lecciones y buenas prácticas que puedan ser replicadas en otros barrios de Zaragoza.

Este proyecto no solo representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los residentes de Aloy Sala, sino que también se espera que sirva como modelo a seguir para futuras iniciativas en otras áreas de la ciudad.