La ciudad activará este lunes 30 de marzo el nivel amarillo del Plan Municipal de Emergencias debido a rachas de viento que pueden superar los 70 km/h. Parques cerrados, recomendaciones de seguridad y servicios municipales preparados para actuar ante posibles incidencias.
La ciudad de Zaragoza se prepara ante un episodio de viento fuerte. El Ayuntamiento ha decidido activar este lunes 30 de marzo el nivel amarillo del Plan Municipal de Emergencias (PMUZ) debido a las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que señalan rachas que podrían superar los 70 kilómetros por hora.
En la ribera del Ebro y en la propia capital, estas ráfagas podrían registrarse con intensidad suficiente para exigir medidas de precaución por parte de la ciudadanía.
El objetivo es claro: reducir riesgos y poder actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
La activación del PMUZ amarillo implica que, desde las 14.00 horas hasta las 20.00 horas de este lunes, se coordinan esfuerzos entre Bomberos de Zaragoza, Policía Local y personal de Protección Civil para atender posibles emergencias y mantener la seguridad de las personas.
En este marco, se ha decidido cerrar al tránsito los parques de la ciudad para evitar caídas de ramas, desprendimientos y otros problemas derivados del viento.
Entre los recintos que quedarán señalizados y supervisados se encuentran el Parque Grande José Antonio Labordeta, el Tío Jorge, Torre Ramona y Castillo Palomar, entre otros.
Estos espacios estarán cerrados hasta que las condiciones meteorológicas lo permitan y se valore su reapertura.
Desde el Ayuntamiento se han dado indicaciones claras para la ciudadanía. Se recomienda evitar acercarse a zonas con presencia de árboles tupidos o con ramas sueltas, y asegurar puertas, ventanas, balcones y toldos. También conviene retirar macetas, jaulas y otros objetos que puedan caer desde balcones o terrazas. En la vía pública, se aconseja no caminar debajo de andamios ni refugiarse junto a muros o estructuras débiles, y evitar zonas con escombros o posibles desprendimientos.
Si se circula en coche, hay que reducir la velocidad y sujetar bien el volante, especialmente en tramos expuestos o con rachas repentinas de viento.
La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha subrayado que estas medidas son preventivas y que la cobertura de servicios municipales está garantizada para atender cualquier incidencia que pudiera surgir.
Aunque se ha anunciado la posibilidad de modular la respuesta en función de la evolución de la meteorología, la idea es mantener la vigilancia activa entre las 14.00 y las 20.00 horas para asegurar que no se produzcan situaciones de riesgo.
Este tipo de avisos no es extrañeza en Zaragoza cuando sopla el cierzo, el viento característico de estas latitudes. AEMET, que monitorea cada hora la situación, emite alertas para que las administraciones locales actúen con previsión. En el pasado, la coordinación entre Bomberos, Policía Local y Protección Civil ha permitido gestionar con eficacia episodios semejantes, minimizando daños y manteniendo a la población informada y protegida.
Aunque la normalidad suele volver cuando se calmer el viento, la recomendación es clara: escucha las indicaciones oficiales, evita exponerte a rachas fuertes y, si puedes, permanece en interiores durante las horas críticas para reducir cualquier riesgo.