Zaragoza pondrá en marcha la renovación integral del Camino del Vado en el Barrio Jesús, con una inversión de €1.394.755,15 y un plazo estimado de cinco meses y medio, que incluye cambios en la calzada, aceras, saneamiento y alumbrado, además de renaturalización y mobiliario urbano.

El Gobierno de Zaragoza aprobará mañana el proyecto de renovación integral del Camino del Vado, ubicado en el Barrio Jesús del distrito de El Rabal, con una inversión estimada de €1.394.755,15 (IVA incluido) y un plazo de ejecución de cinco meses y medio. Así lo ha confirmado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, quien ha visitado la calle acompañado por técnicos del Servicio de Nuevas Actuaciones en Viarios y por Eva Torres, portavoz de VOX en el Ayuntamiento, respaldando unas cuentas municipales que permiten sacar adelante este proyecto.

El 2026 va a ser un año histórico para la transformación de la escena urbana, ya que el Presupuesto contiene un total de €26 millones para reformas de avenidas y calles, con el objetivo de mejorar la accesibilidad y la movilidad.

En concreto, Serrano detalló que €10 millones están destinados al Plan de Renovación de Avenidas de la Ciudad, que incluye intervenciones relevantes como Coso-San Miguel y la avenida de Valencia; y otros €6,2 millones para obras de renovación viaria, entre las que se cuentan la rehabilitación integral de calles como Utrillas, Matadero, Pedro Cerbuna y Doctor Iranzo, además de este Camino del Vado.

A estas actuaciones se suman otros proyectos concretos y la llamada Operación Asfalto, con una dotación de €1 millón, así como la regeneración de polígonos industriales con €400.000.

Por su parte, la portavoz del Grupo Municipal de VOX destacó que la pavimentación y la renovación de servicios del Camino del Vado es una de las reclamaciones que los vecinos de los distintos barrios de Zaragoza habían trasladado al Ayuntamiento.

“Queremos ser la voz de los barrios en la capital aragonesa”, afirmó Torres. “Hoy se pone en marcha una reivindicación largamente demandada por los vecinos, que son quienes mejor conocen las necesidades de sus propios barrios”.

En el marco del acuerdo con el equipo de Gobierno, se prevé también la apertura o remodelación de otras calles en Miralbueno, Santa Isabel y Casco Histórico, cuya evolución se irá informando a medida que se pongan en marcha.

En cuanto a la organización urbanística de la intervención, el consejero ha explicado que, en la actualidad, la calzada es de doble sentido con dos carriles, y que la acera del lado par tiene una anchura aproximada de tres metros, conservando homogeneidad en sus acabados.

La acera impar, sin embargo, presenta una anchura inferior a dos metros y estados de conservación menos uniformes, debido principalmente a la antigüedad de elementos urbanos.

El proyecto propone una reorganización de la sección transversal que contempla reducir la calzada a un único carril de circulación para ensanchar las aceras, incorporar arbolado y homogeneizar pavimentos.

Este enfoque busca mejorar sustancialmente la experiencia peatonal y la seguridad vial para peatones y usuarios.

La renovación de estos 340 metros de longitud, entre la avenida Puente del Pilar y la calle Pedro Arnal Cavero, plantea una distribución específica: en la acera derecha se mantiene un ancho de unos 3 metros con una banda de aparcamiento de 2 metros; se concebirá un único carril de circulación de 3,5 metros de ancho, acompañado por una banda de aparcamiento de 2,2 metros en el flanco izquierdo.

El espacio restante se destina a ensanchar la acera izquierda, que alcanzará un ancho variable de más de 3,5 metros e incluirá alcorques para el plantado de arbolado.

Además, la reforma contempla la renovación de servicios municipales del subsuelo: la red de distribución de agua sustituirá tuberías de fundición gris y fibrocemento por tuberías de fundición dúctil de 150 mm de diámetro, garantizando la continuidad del suministro durante y después de las obras.

En la red de saneamiento se prevén dos ramales y la construcción de 9 nuevos pozos de registro, además de la renovación de las acometidas domiciliarias y las conexiones con calles adyacentes.

Respecto al alumbrado público, el proyecto prevé el desmontaje de cableado en fachada y de elementos existentes, con una instalación totalmente subterránea y luminarias de alta eficiencia energética para adecuarse a las necesidades de cada tramo.

En la parte de renaturalización del espacio público, está prevista la poda de dos ejemplares de arbolado urbano y la plantación de 21 nuevos árboles, probablemente de ciruelos de jardín, junto con el trasplante de un árbol de los farolillos.

También se introducirán vegetación arbustiva y floral en zonas ajardinadas, con mobiliario urbano que incluirá bancos, sillas y soluciones en madera tropical, ocho papeleras y la instalación de una fuente de agua potable con dos grifos, adaptada para mascotas.

Esta visión integral busca convertir el Camino del Vado en un eje más seguro, accesible y agradable para peatones y conductores, al tiempo que se fortalece la calidad de vida en el Barrio Jesús.

Supuestamente, estas mejoras podrían impulsar una dinámica de renovación urbana que, según analistas urbanísticos, tiende a estimular la movilidad sostenible y la revalorización de las zonas vecinas.

Presuntamente, la experiencia de intervenciones similares en otras ciudades europeas podría servir como referencia para futuras actuaciones de este tipo en Zaragoza, donde la planificación de 2026 parece orientada a una integración más amplia entre movilidad, servicios y espacios verdes.