El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en la reforma de la calle Oeste con una inversión de 980.507,98 € para abrir un nuevo vial, mejorar la movilidad y renovar infraestructuras en el barrio de Santa Isabel, con intervención prevista de ocho meses.
El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en la reforma y apertura de la calle Oeste, en el barrio de Santa Isabel, con una inversión de 980.507,98 € (IVA incluido). La intervención, que ya se encuentra al 70% de ejecución, corre a cargo de la empresa Construcciones Iberco y tiene una duración estimada de 8 meses, tal como explicó este mediodía el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.
Este proyecto forma parte de una batería de actuaciones municipales que buscan modernizar la red viaria y mejorar la calidad de vida en el distrito.
La calle Oeste nace de una reivindicación vecinal histórica y la obra persigue crear un nuevo vial de conexión en terrenos que, en su origen, eran tierras de labor y que fueron objeto de expropiación en septiembre de 2022.
Antes de la llegada de las máquinas, la parcela estaba vallada con un muro perimetral y estaba situada entre las calles Iglesia y Valiente Aznar, en la prolongación de la calle Oeste, junto al colegio La Concepción, bloqueando la movilidad entre dos zonas del propio barrio.
Con la intervención, además de abrir y prolongar la calle Oeste para conectarla con la calle de La Iglesia, se persigue mejorar la circulación de vehículos y peatones, crear un espacio estancial para las personas, renovar la red de abastecimiento, generar una zona para mayores con mobiliario específico, implantar el alumbrado público e instalar la red de saneamiento.
También se prevé una zona de césped y arbolado para embellecer el entorno.
Los detalles técnicos del proyecto incluyen una calzada de 3,5 metros de anchura y un aparcamiento de 2,20 metros en el lado Sur. En las aceras se incorporará baldosa podotáctil direccional, con contraste de color en los pasos de peatones de fachada a fachada y en zonas de cruce.
El trazado mantiene una alineación continua desde la calle Oeste hasta la calle de La Iglesia. En total, se está actuando sobre un tramo de 130 metros de longitud y una anchura irregular de unos 23 metros de media, lo que supone una superficie de actuación de 3.042 m². La zona ajardinada lateral requerirá un coste cercano a los 50.000 €. Dentro de esta área verde se conservará un árbol junto a La Iglesia, y se creará un andador central flanqueado por jardines de césped y arbolado protegido.
En cuanto al mobiliario urbano, la parte central dispondrá de bancos, papeleras y una fuente. Por otra parte, la zona para personas mayores contará con elementos para realizar ejercicios biosaludables.
El propio Víctor Serrano recordó que las reformas integrales de los viales públicos siguen siendo una apuesta clara del Gobierno municipal, tal como recoge el proyecto de presupuesto para 2026.
En este sentido, el consejero especificó que las calles de la ciudad, ya sea en obras de reforma integral, en labores de mantenimiento, en las tareas de asfaltado o en la conservación, exigirán un esfuerzo inversor de 26 millones de euros.
En este marco, destacó el Plan de Renovación de Avenidas de la Ciudad, que da un salto histórico y pasa de 1,5 a 10 millones de euros, mientras que las obras de renovación viaria alcanzan los 6,2 millones (un 412% más que el año anterior).
A este paquete de intervenciones se suman otros proyectos en proceso o en ejecución, como la prolongación de Ibón de Astún con Rallo Lahoz en Miralbueno; la segunda fase de la Avenida de Navarra que está próxima a finalizar; la calle Utrillas en Las Fuentes; la calle Matadero en San José; y los proyectos de Pedro Cerbuna, Doctor Iranzo y Camino del Vado.
Supuestamente, estas actuaciones se coordinan para crear una red más cohesiva de movilidad y servicios en Zaragoza, con efectos en la conectividad, la seguridad vial y la dinamización de los entornos urbanizados.
Presuntamente, la obra también podría incentivar la actividad vecinal y un mayor flujo de residentes hacia el desarrollo cultural y comercial del área, aunque aún quedan meses de ejecución y posibles ajustes tras la fase de construcción.
En todo caso, el objetivo último es proporcionar a Santa Isabel una calle Oeste más usable, segura y agradable para vecinos y visitantes, con inversiones que se enmarcan en una estrategia de convivencia entre vivienda, entorno urbano y servicios públicos.