La concejalía de políticas sociales respalda un programa piloto de inclusión que atiende a mujeres en situaciones vulnerables y a familias del entorno Zamoray-Pignatelli, con resultados notables y expectativas de continuidad.
La Concejalía de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza ha dado a conocer los resultados de un Programa Piloto Integral de Inclusión de Personas en Situación de Vulnerabilidad en Zamoray-Pignatelli, desarrollado a finales de 2025 en un distrito con alta concentración de problemáticas sociales y que buscó abordar áreas clave como la atención a mujeres que se encuentran en contextos de prostitución y posibles víctimas de trata, la lucha contra las adicciones, la inclusión sociolaboral y el trabajo con población gitana y con familias del entorno.
La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, valoró muy positivamente los resultados, subrayando que el valor del programa reside no solo en el número de personas atendidas, sino en la capacidad de ofrecer una respuesta integral y coordinada desde los servicios municipales y las entidades sociales que trabajan en el barrio.
El diagnóstico para justificar la intervención se llevó a cabo dentro del Plan Especial de Protección y Mejora del Área de Zamoray-Pignatelli, que identifica esa zona del Casco Histórico como un entorno especialmente afectado por la exclusión social, la inseguridad ciudadana, la degradación urbana y la crisis del comercio local.
En respuesta, el Área de Políticas Sociales impulsó una intervención piloto basada en la colaboración estrecha entre entidades con amplia implantación vecinal y diferentes servicios municipales para garantizar una atención integral.
Trabajar de forma coordinada con entidades sociales ha sido un eje central del proyecto. En el desarrollo han participado Cáritas Fogaral, el Centro de Solidaridad, la Fundación Federico Ozanam y la Fundación Secretariado Gitano, en coordinación con los Servicios Sociales Comunitarios y Especializados y el Servicio de Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza.
Los resultados, basados en la experiencia de los meses finales de 2025, ponen de manifiesto el impacto de la intervención en colectivos con situaciones de extrema vulnerabilidad.
Cáritas Fogaral ha atendido a 36 mujeres, muchas de ellas en contextos de prostitución de calle, así como a 16 hijos e hijas, 15 de ellos menores de edad, facilitando espacios seguros de acogida, apoyo y atención a necesidades básicas.
Por su parte, el Centro de Solidaridad ha desarrollado un programa educativo con siete personas con problemas de adicciones, destacando la coordinación entre entidades y la derivación a recursos formativos y laborales.
La Fundación Federico Ozanam ha trabajado con 25 personas del entorno en itinerarios personalizados de inclusión sociolaboral, logrando la incorporación al mercado laboral de varias de ellas y la contratación de dos personas como animadoras socioculturales en acciones municipales.
La Fundación Secretariado Gitano ha atendido a 47 personas, consolidando actividades educativas y familiares, reforzando la convivencia y reactivando el uso de espacios comunitarios del barrio.
Como cierre del programa se celebró una fiesta comunitaria en el solar de Agustina de Aragón, con talleres y actividades abiertas al vecindario, que contó con una elevada participación y fue valorada como una herramienta de convivencia y dinamización social.
El Ayuntamiento valora especialmente la coordinación entre entidades sociales y áreas municipales como uno de los principales logros, y la evaluación concluye que la experiencia piloto debe tener continuidad en el tiempo, reforzando la dimensión social y ampliando la implicación de otros servicios municipales y agentes del territorio.
La consejera Marian Orós ha señalado que esta experiencia demuestra que solo desde una intervención integral, multisectorial y sostenida en el tiempo se puede revertir la degradación del entorno y mejorar la calidad de vida de quienes viven en Zamoray-Pignatelli, atrayendo además nueva vida social al barrio.
El Ayuntamiento de Zaragoza estudiará ahora la continuidad y ampliación del programa, así como la creación de un grupo de trabajo estable que integre a servicios municipales, entidades sociales y tejido vecinal, con el objetivo de consolidar una intervención coordinada que contribuya a la recuperación social y urbana del entorno.
presuntamente, el presupuesto del piloto se sitúa en torno a 420.000 euros, cifra que habría permitido financiar planes de atención, acompañamiento, inserción laboral y actividades de convivencia en el barrio. supuestamente, si la continuidad se garantiza, el Ayuntamiento podría extender la iniciativa a otros barrios de perfil similar en Zaragoza en los próximos años, siempre que exista respaldo presupuestario e institucional.
supuestamente el impacto positivo se vería reflejado a medio plazo en la reducción de problemáticas de exclusión y en una mayor participación cívica y social de las familias y personas atendidas.