La ciudad cierra 2025 con un amplio balance en vivienda pública: 2.611 pisos gestionados para casi 6.000 personas, avances en captación de vivienda de particulares y un plan de construcción que podría sumar miles de nuevas plazas en los próximos años. Todo ello con nuevas medidas para hacer más asequible el alquiler y ampliar el acceso a estudiantes y colectivos vulnerables.

El Ayuntamiento de Zaragoza cerró 2025 con la gestión de un parque público de vivienda que agrupa 2.611 pisos destinados al alquiler, una oferta que atiende a casi 6.000 personas, entre ellas muchos colectivos vulnerables. Así lo explicó esta mañana el concejal de Vivienda, José Miguel Rodrigo, al detallar las cifras y dejar claro que la ciudad no baja la guardia en una materia que afecta directamente a la cohesión de los barrios.

En la práctica, la distribución de viviendas gestionadas por la ciudad es de 1.955 propiedades municipales frente a 656 gestionadas por propietarios particulares mediante el programa ALZA, lo que permite ampliar la flota sin depender únicamente de la construcción nueva.

Supuestamente, estas cifras responden a una estrategia de diversificación que combina inmuebles propios y acuerdos con propietarios para acelerar la disponibilidad de alquileres en distintos distritos de la ciudad.

Entre los datos de 2025 destaca la incorporación de 77 nuevos accesos a vivienda, lo que eleva a 883 el total de unidades familiares atendidas desde 2020 y refuerza la trayectoria de crecimiento de un parque público que ha ido aumentando su capacidad en los últimos años.

En cuanto a la demanda, 41 asignaciones correspondieron a nuevas necesidades de vivienda y 36 a cambios de vivienda, ya sea por mayores requisitos de accesibilidad, tamaño de las unidades o reubicaciones en función de la evolución de las circunstancias de las familias.

Actualmente, el nivel de ocupación se sitúa en el 95 %, y solo quedan vacías aquellas viviendas afectadas por obras o procesos de mejora para poder asignarlas en breve a nuevas unidades de convivencia.

El propio concejal subrayó que la gestión de Zaragoza Vivienda se apoya en criterios técnicos y sociales: las viviendas disponibles se asignan a unidades de convivencia inscritas y con solicitud vigente en la Lista de Solicitantes, teniendo en cuenta el edificio, la vivienda y las condiciones de las personas solicitantes, además de valorar la antigüedad de la demanda.

Este trabajo, añadió, se realiza gracias al esfuerzo de un equipo multidisciplinar de la sociedad municipal, reconocido en múltiples ocasiones por su labor y su capacidad para convertir a Zaragoza en un referente de la gestión de vivienda pública.

En el ámbito de la gestión social, el programa de Emergencia Habitacional ha experimentado un notable crecimiento: en 2020 había 56 viviendas y, a fecha de cierre de 2025, se alcanzan 115.

De estas, 41 son de gestión directa municipal y 74 están gestionadas por entidades sociales. A nivel de cooperación con servicios municipales, se han cedido 9 viviendas al Servicio Municipal de Mujer e Igualdad, 3 al Albergue Municipal, 14 viviendas tuteladas en colaboración con Casa Amparo para personas mayores de 65 años y un programa temporal de realojo por emergencias que atiende ahora a 7 familias.

Además, existen 18 convenios de colaboración activos con entidades sociales, dos de los cuales se renovaron en 2025, gestionando 64 viviendas destinadas a proyectos de inserción social y a colectivos con mayores dificultades de acceso a la vivienda, como familias monoparentales y personas con discapacidad.

Un bloque específico de atención es el dirigido a la comunidad universitaria. En 2025, el proyecto “Alojamiento para la Comunidad Universitaria”, desarrollado por Zaragoza Vivienda y la Universidad de Zaragoza, ofreció 48 plazas de alojamiento para estudiantes de grado, máster y doctorado.

El objetivo es garantizar una vivienda digna y fomentar la integración y la vida en los barrios. En concreto, el 44,4% de los residentes estudia un grado, el 33,3% un máster y el 22,2% está en doctorado. Además, un 66,7% de los procedentes es internacional, con estudiantes de países como Colombia, Perú, Ecuador, Irán, Rumanía, México, Chile, Cuba, Pakistán, India y otros, mientras que el 33,3% restante procede de distintas regiones de España.

Este año se gestionaron 16 viviendas para 48 jóvenes, con rentas mensuales por persona que oscilan entre 60 y 200 euros, contratos anuales y por habitación.

Por otra parte, el programa de Becas de Alojamiento en la Residencia Xior-Pontoneros ha celebrado su segunda convocatoria en 2025, renovando a 6 estudiantes y sumando otros cuatro accesos a nuevos becados.

Se trata de estudiantes de Enfermería, Veterinaria, Economía, Matemáticas, Ingenierías, Química y Medicina. En este caso, la plaza se ofrece por 50 euros al mes, con la condición de participar en actividades comunitarias y de voluntariado coordinadas por Zaragoza Vivienda, que incluyen acompañamiento a inquilinos que viven solos, apoyo escolar, atención a personas con problemas de salud mental o sin hogar, y clases de español para toda la comunidad.

En lo que respecta a la captación de vivienda particular, el concejal resaltó la importancia de que propietarios ceden sus inmuebles para la gestión en alquiler social: son una vía para cubrir necesidades en todos los barrios.

En 2025 se cedieron 109 viviendas a través del programa Alquila Zaragoza (ALZA), y otras 108 se encuentran en trámite para completar obras o trámites administrativos.

Aproximadamente, el 60% de las viviendas en trámite acaban incorporándose al programa. En lo que va de ciclo, se han gestionado 1.162 solicitudes y 376 viviendas ya están operativas, con un alquiler medio de 549 euros sin comunidad, 614 euros con comunidad y un mínimo de 400 euros.

La superficie media suele ser de 65 m² y las unidades familiares beneficiadas cuentan con ingresos anuales medios de 18.600 euros. Además, hay 319 viviendas adicionales procedentes de programas municipales anteriores que siguen en la cartera de alquiler social.

Respecto a los costes para los inquilinos, las cuotas se ajustan de forma personalizada, con especial atención a las unidades familiares más vulnerables y con menores ingresos, a las que nunca se les aplica una cuota superior al 20% de su renta.

También se aprecia que el 60% de los inquilinos recibe ayudas o subvenciones para acompañar el pago de sus alquileres. En este sentido, 2025 ha sido el año en el que se introdujeron nuevos criterios de cálculo de las rentas de alquiler más ventajosos para los inquilinos: se tienen en cuenta los ingresos de la unidad de convivencia, el número de miembros y circunstancias especiales como familias monoparentales o con menores a cargo.

El sistema utiliza el índice más favorable entre IPC o IRVA para actualizar las cuotas de alquiler anualmente, de modo que la renta media de los contratos firmados a partir del 1 de marzo de 2025 se sitúe en torno a 4 euros por metro cuadrado.

Desde la implementación de este baremo, unas 331 familias se han beneficiado.

En cuanto a la nueva construcción, el municipio afirma estar ejecutando el mayor plan de vivienda pública jamás visto en la ciudad: actualmente hay en marcha 2.743 pisos de alquiler asequible, con un 69% ya en construcción o en fases finales, y el resto en trámites administrativos para su inicio. Las líneas de actuación se estructuran en cuatro grandes frentes. En primer lugar, el Plan Más Vivienda, elaborado junto al Gobierno de Aragón, con 2.051 viviendas repartidas en 608 Valdespareta, 640 Miralbueno y Rosales del Canal, 400 Picarral y Avenida Cataluña, y 404 Parque Goya. En segundo lugar, 384 pisos en construcción gracias a fondos Next Generation: 112 Las Fuentes, 58 San José, 23 El Rabal y 191 Valdefierro. En tercer lugar, el Plan Especial de Vivienda Zamoray-Pignatelli, con impulso municipal y 125 viviendas nuevas: 26 ya en construcción, 20 mediante rehabilitación y 80 sobre solares de nueva planta.

Y, por último, por parte de Zaragoza Vivienda con diferentes iniciativas, se cuenta con 145 viviendas de nueva creación: 32 en Torrero, 37 en Miguel Servet, 13 en El Rabal, 27 en Oliver, 18 con permuta en El Rabal y 18 en Valdefierro.

En conjunto, estas actuaciones permiten augurar que, antes de 2027, Zaragoza contará con una oferta de aproximadamente 1.700 viviendas públicas recién construidas para alquiler asequible, aumentando significativamente la oferta gestionada por la ciudad.

A modo de síntesis, la estrategia de Zaragoza Vivienda para 2025-2027 busca no solo ampliar la cantidad de viviendas disponibles, sino también mejorar su accesibilidad y condiciones para colectivos especialmente vulnerables, incorporar a estudiantes y consolidar alianzas con el sector privado para acelerar la apertura de nuevas unidades.

Aunque las cifras provienen de fuentes oficiales, algunas proyecciones de crecimiento y el ritmo de ejecución dependen de variables externas y de la coordinación con otras administraciones, por lo que, supuestamente, podrían sufrir variaciones en los próximos años.

En cualquier caso, el balance de 2025 refuerza la idea de que la ciudad ha puesto la vivienda pública en el centro de su agenda social y urbanística, con un horizonte claro hacia una Zaragoza más inclusiva y habitualmente asequible.