La ciudad ha aumentado las plazas de superficie y ha ampliado el estacionamiento para motos, con especial atención a barrios en expansión y zonas de mejora urbana, sin perder de vista la seguridad vial.

Zaragoza ha estrenado un nuevo capítulo en su gestión del estacionamiento: cuatro años después, la ciudad cuenta con 2.650 plazas de superficie más que entonces. El impulso llega gracias a mejoras en la señalización y al uso más eficiente de calzadas y solares todavía sin urbanizar, repartidos por toda la ciudad, especialmente en distritos en expansión como Sur y Parque Venecia, pero también en barrios consolidados como Almozara o Delicias.

La gran mayoría de estas plazas creadas son libres, alcanzando la cifra de 2.789, mientras que las plazas reguladas (ESRO, rotación, y ESRE, residentes) registran una pequeña caída: 81 plazas ESRO menos y 51 ESRE menos frente a 2022.

Así lo ha explicado el concejal de Movilidad, José Miguel Rodrigo, en la Comisión de Medio Ambiente y Movilidad: estos datos desmontan la leyenda urbana que afirma que cada vez hay menos plazas libres y que aparcar es más difícil y caro.

Añadió que, en esta y en la anterior corporación, se ha incrementado el número de plazas para estacionar, y que la mayor parte de ellas son gratuitas, buscando siempre el equilibrio entre necesidades y posibilidades para aprovechar los espacios existentes.

En aquellas zonas donde las obras de mejora urbana y pacificación han cambiado la fisonomía de las calles, como la Avenida de Navarra, se ha trabajado con un esfuerzo técnico importante para ofrecer alternativas cercanas a residentes, visitantes y profesionales de la distribución de última milla.

También se ha actuado para incrementar aparcamientos donde hay nuevos desarrollos urbanos en marcha, sobre todo en el Sur y, muy recientemente, en Parque Venecia.

Entre los datos citados en la Comisión figuran: Valdespartera, 1.176; La Jota, 327; Rosales del Canal, 282; Arcosur, 284; Avenida Almozara y Avenida Francia-Autonomía, 188; Vicente Berdusán-Escoriaza, 83; Distrito Sur (Zona Parque Norte, 279; y Zona Hospital Quirón, 129).

En cuanto a las motos, la ciudad continúa aumentando de forma notable el número de plazas fuera de las aceras. En los últimos tres años se han habilitado más de 1.500 nuevas plazas y, en este primer semestre, se prevé sumar unas 400 más, especialmente en distritos como Casco Histórico, Centro o San José. Con estas cifras, se espera superar pronto las 13.000 plazas disponibles para motos y scooters, lo que permitirá estacionarlas en espacios especialmente destinados a ellas y reducirá progresivamente la presencia de motos en las aceras.

Estos estacionamientos para motos también tienen un efecto positivo en la seguridad vial, ya que suelen ubicarse cerca de cruces peatonales, salidas de garaje o chaflanes, mejorando la visibilidad para peatones y conductores de otros vehículos.

En resumen, el objetivo es compatibilizar más plazas libres y un sistema de rotación para los que aparcan a diario, con una red de aparcamientos específica y sensible al tráfico urbano.