La ciudad volvió a disfrutar de La Noche en Blanco, una cita cultural gratuita que acercó museos, exposiciones y espectáculos a la gente hasta la medianoche, con más de 37.000 asistentes.

Zaragoza volvió a vivir una de sus grandes noches culturales este sábado con la nueva edición de La Noche en Blanco, una cita gratuita que transforma la ciudad en un gran escenario para la cultura y el patrimonio.

En esta jornada, museos, salas de exposiciones, plazas y equipamientos municipales abrieron sus puertas para todos, en un formato que se mantiene como una de las apuestas más visibles de la agenda cultural de la ciudad.

En total, 37.894 personas participaron en las actividades programadas por el Ayuntamiento de Zaragoza, una cifra que refleja el interés de vecinos y visitantes por descubrir lo que la ciudad ofrece al caer la tarde.

La jornada permitió redescubrir Zaragoza a través del arte y la historia, con una programación variada que se desarrolló desde la tarde y hasta la medianoche.

Los centros municipales estuvieron abiertos en horario extraordinario y ofrecieron acceso gratuito desde las 19:00 hasta las 00:00 horas, una iniciativa que volvió a contar con una respuesta notable y que reunió a 10.894 visitantes en total.

Uno de los momentos más multitudinarios fue en la plaza del Pilar, donde el espectáculo de gran formato The Whale Street, inspirado en la novela Moby Dick, convirtió la plaza en un gran escenario al aire libre: teatro de calle, música en directo, danza y artes circenses se combinaron para formar una experiencia única.

La ballena gigante itinerante ganó protagonismo y, acompañada por el capitán Ahab y su tripulación, atrajo a unas 27.000 personas, convirtiéndose en el epicentro visual de la noche.

La mayor parte de la actividad nocturna tuvo lugar en los museos municipales. La Ruta de Caesaraugusta recibió 2.259 visitantes, con propuestas especiales en sus diferentes espacios patrimoniales. Las salas de exposiciones fueron visitadas por 5.235 personas: La Lonja registró 1.842 visitas; el Centro de Historias, que incluye el Museo del Origami, alcanzó 2.518 visitantes. Por su parte, Torreón Fortea recibió 432 visitas, Montemuzo 393 y la Casa de los Morlanes 50 visitas.

El Festival Rompepuertas fue otro de los ejes de la tarde-noche, con programación simultánea entre las 19:00 y las 00:00 horas en el Museo del Foro de Caesaraugusta, el Museo del Teatro de Caesaraugusta y la Plaza San Felipe.

Se programaron propuestas de teatro, música en directo, magia, swing, acrobacias, arte emergente, cultura urbana y participación ciudadana. En el Museo del Foro, la propuesta "Clandestinidades" convirtió el subsuelo romano en un refugio cultural con teatro clandestino, jazz en vivo, swing, magia, acrobacias y la actuación de Rita Loren.

El Museo del Teatro acogió la "Feria de Artistas Emergentes", un escaparate de talento joven local con talleres, música, artes plásticas y actividades participativas.

En la plaza San Felipe, "Sal a la plaza" llevó al espacio público beat box, break dance, música urbana y el Bingo Musical Rompepuertas.

La programación municipal se completó con otras propuestas en diferentes espacios de la ciudad. El Festival Internacional de Danza Trayectos presentó en el claustro del Centro de Historias un espectáculo de danza contemporánea con cuatro compañías y una verbena posterior; el Laboratorio Audiovisual del Centro de Historias ofreció una visita guiada para conocer este estudio municipal de grabación; y Harinera ZGZ acogió la actuación de DeliTrío, una propuesta musical llena de contrastes y humor.

Más allá de las cifras y las propuestas, esta noche refuerza una idea clara: Zaragoza sabe unir ocio, cultura y patrimonio para que cualquiera pueda acercarse sin gastar un euro y, de paso, redescubrir rincones de la ciudad que quizá pasan desapercibidos en la rutina diaria.

A modo de nota histórica, estas noches culturales se han ido afianzando a lo largo de los años, convirtiéndose en un referente de la agenda local que busca acercar la cultura a todos, con especial beneficio para familias y vecinos que aprovechan la ciudad como escenario vivo de un ocio de calidad y cercano.