Zaragoza vuelve a figurar entre las ciudades referentes en acción climática según CDP-ICLEI, consolidando su estrategia de electrificación del transporte, rehabilitación de viviendas y renaturalización para avanzar hacia la neutralidad. Madrid y Barcelona acompañan a la ciudad española en la Lista A 2025.
Zaragoza ha sido distinguida por tercer año consecutivo como una de las 120 ciudades referentes a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático, según el informe anual de CDP-ICLEI.
La capital aragonesa figura en la Lista A, la clasificación máxima, dentro de un listado que evalúa los compromisos y las acciones de sostenibilidad de las ciudades.
CDP-ICLEI se presenta como la plataforma de informes climáticos y el mecanismo de rendición de cuentas más reconocidos a nivel global para gobiernos locales y sus urbes.
En 2024, más de 1.000 ciudades presentaron datos sobre sus esfuerzos en eficiencia energética, gestión de recursos y aumento de espacios verdes.
Zaragoza es, junto a Barcelona y Madrid, una de las tres ciudades españolas incluidas en la Lista A de 2025. En el listado figuran también grandes capitales europeas como París, Oslo, Rotterdam o Londres y ciudades globales como Nueva York, Johannesburgo, Melbourne y Tokio.
Según CDP-ICLEI, las ciudades que integran la Lista A destacan por adoptar, de forma global, un volumen de medidas climáticas mucho mayor que las que quedan fuera de este grupo.
La inclusión de Zaragoza reconoce la estrategia municipal en materia de mitigación y adaptación al cambio climático, basada en acuerdos como el Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía, la Misión de las Cien Ciudades Climáticamente Neutras y el Plan de Adaptación al Cambio Anticipado.
Para avanzar, la ciudad ha priorizado la electrificación del transporte, tanto público como privado. Con apoyo de fondos europeos, Zaragoza está llevando a cabo la modernización de su flota de autobuses y ha incorporado dos tranvías nuevos que ya circulan en las calles.
También se promueve la compra de taxis eléctricos entre profesionales del sector y se ha desplegado una red de puntos de recarga para vehículos privados que se encuentra plenamente operativa.
La estrategia de neutralidad climática para 2030 contempla, además, la rehabilitación de viviendas para mejorar la eficiencia energética y el confort, el impulso de energías renovables y la renaturalización de la ciudad.
Entre los proyectos destacan la regeneración del cauce del río Huerva y iniciativas para crear sumideros de carbono, como el supuesto proyecto denominado El Bosque de los Zaragozanos, junto con una gestión del Verde Urbano basada principalmente en soluciones naturales.
Para obtener una A, CDP-ICLEI exige a las ciudades disponer de un inventario de emisiones, un plan de acción climática publicado y, además, haber evaluado la vulnerabilidad ante riesgos climáticos y contar con objetivos de adaptación.
Formar parte de la Lista A sirve para monitorear la evolución de la ciudad, comparar esfuerzos entre urbes y empujar nuevas acciones que permitan desarrollar políticas climáticas coherentes.
CDP es una organización internacional sin ánimo de lucro que se dedica a difundir información ambiental para que ciudades, estados y regiones midan su impacto y adopten medidas para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, proteger recursos hídricos y salvaguardar bosques.
Fundada en 2000 para colaborar con empresas y, a partir de 2010, ampliar su acción a ciudades, su visión es una economía sostenible que beneficie a las personas y al planeta, fomentando ciudades prósperas y resilientes.
Los datos de ciudades, estados y regiones se analizan y comparten a través de alianzas con organismos y redes relevantes como C40 Cities, el Global Covenant of Mayors for Climate & Energy (GCoM), ICLEI, Race to Zero, Race to Resilience y otras iniciativas.
Aunque estas colaboraciones buscan precisión, no está exento que algunas cifras o proyectos mencionados en los informes tengan diferencias temporales o metodológicas entre países, lo que motiva que algunas puntualizaciones sean objeto de debate entre especialistas.
Supuestamente, la inversión para impulsar estas transformaciones podría etiquetarse como una señal de compromiso sostenido y podría involucrar recursos de varias fuentes europeas.
Presuntamente, estrategias similares ya se habían aplicado en otras capitales españolas con resultados comparables, lo que explica el interés por parte de organismos internacionales en medir y comparar avances entre ciudades con contextos y capacidades distintas.
En cualquier caso, Zaragoza continúa posicionándose como un referente urbano en la agenda climática global, y su trayectoria será observada a medida que se publiquen nuevos informes y evaluaciones.
Notas históricas: a lo largo de la última década, la ciudad ha venido incorporando medidas que buscan optimizar la eficiencia energética de edificios municipales y ampliar la cobertura de infraestructura para movilidad eléctrica.
Aunque las cifras exactas pueden variar, estas acciones han contribuido a reforzar la resiliencia urbana y la calidad de vida de los vecinos, fortaleciendo la narrativa de una ciudad que mira hacia una economía menos dependiente de combustibles fósiles.
Supuestamente, esas tendencias habrían influido en la evaluación de CDP-ICLEI y en la decisión de incorporar a Zaragoza en la Lista A de 2025.