Una exposición retrospectiva en Zaragoza reúne 76 fotografías de Fernando Alvira Lizano, recorriendo las tres provincias aragonesas y destacando su legado fotográfico tras su fallecimiento en 2025.

La sala de exposiciones del Palacio de Montemuzo acoge desde hoy 'Luz de Aragón. Fernando Alvira Lizano', una exposición retrospectiva que reúne 76 fotografías y que traza la trayectoria del fotógrafo oscense, fallecido en enero de 2025.

La muestra propone un viaje visual por las tres provincias aragonesas, desde el Prepirineo hasta las sierras de Teruel, capturando la esencia del territorio a través de una mirada que trasciende lo meramente documental para convertirse en una experiencia emotiva y atmosférica.

La exposición, comisariada por Jara Alvira Franco y Miguel Ángel Alvira Juan, reúne imágenes que hasta ahora habían permanecido inéditas y las presenta en diferentes formatos, acompañadas de herramientas de trabajo del fotógrafo, como diapositivas, cuadernos y una cámara panorámica.

Este conjunto ofrece una visión íntima del proceso creativo y de la evolución de su mirada, que abarca encargos profesionales pero también escenas tomadas en viajes familiares o escapadas en las que la sensibilidad y la búsqueda del equilibrio entre silencio y presencia son el hilo conductor.

Entre los lugares que emergen en el recorrido se hallan Belchite viejo, el Pico de Guara, Albarracín, Roda de Isábena, Mora de Rubielos o el Aguallueve de Anento, junto a otros escenarios más discretos pero llenos de belleza: un viñedo en invierno, las aliagas en flor o una carretera entre bosques.

En estas imágenes, la visto de la luz es la protagonista de la primera parte, que mezcla tonos cálidos y fríos para trazar un mapa sensitivo del paisaje.

La segunda parte se centra en lo formal, con pueblos y miradas encargadas, mientras que la tercera parte dirige la atención a los detalles más pequeños, como un árbol solitario o un muro agrietado, buscando la belleza de lo inadvertido.

La exposición se completará con visitas gratuitas. Las destinadas a colectivos se celebrarán los días 12, 17 y 25 de febrero a las 10, 12 y 18 horas, y el 18 y 26 de febrero y 3 y 10 de marzo a las 10 y 12 horas, pudiéndose reservar a través del correo didacticaexposiciones@zaragoza.es. Para el público general, las visitas guiadas se realizarán los sábados 14, 21 y 28 de febrero a las 18 horas. Las inscripciones se realizan desde la web del Ayuntamiento de Zaragoza https://www.zaragoza.es/sede/servicio/formulario/7724.

Una trayectoria larga Fernando Alvira Lizano (Huesca, 1952–2025) dedicó cinco décadas a retratar Aragón, sus paisajes naturales y urbanos y su riqueza artística.

Supuestamente su labor lo situó como uno de los referentes de la fotografía de paisaje en la región; fue colaborador de medios como Heraldo de Aragón y la Agencia EFE, así como de instituciones como Turespaña.

Su legado incluye más de 40 libros, numerosas exposiciones y un archivo de enorme valor documental y estético que ha servido para fijar la memoria colectiva del territorio aragonés.

Supuestamente, esta muestra podría marcar un hito en la memoria visual de Aragón y acercar a los visitantes una parte esencial de la identidad regional a través de la trayectoria de un fotógrafo que dejó una marca indeleble en la forma de mirar el paisaje.

A lo largo de décadas, Alvira Lizano fue capaz de convertir lo cotidiano en experiencia sensorial, y su obra continúa dialogando con las nuevas generaciones de fotógrafos y amantes de la cultura aragonesa.

En este sentido, la exposición no solo celebra su legado, sino que también invita a reconsiderar la relación entre territorio, memoria y mirada, cuestionando qué y cómo recordamos el paisaje que nos rodea.

Para quienes deseen profundizar más allá de las imágenes, es posible que la muestra revele archivos y documentos vinculados a la producción de sus imágenes, aportando una visión más amplia del método de trabajo y de las circunstancias que rodearon algunas de sus capturas más emblemáticas.

Presuntamente, este enfoque puede reforzar la idea de que la fotografía de Alvira Lizano no fue meramente un registro, sino una construcción cuidadosa de la memoria colectiva de Aragón.

En definitiva, Luz de Aragón ofrece a Zaragoza y a los visitantes la oportunidad de redescubrir la región a través de una mirada que, en palabras del propio fotógrafo, buscaba equipar la mirada con la sensibilidad necesaria para percibir la quietud y la presencia de los paisajes que la componen.

La exposición, con su enfoque en la luz, la forma y los detalles, promete dejar una impresión duradera y fomentar un diálogo entre pasado y territorio que siga creciendo tras la clausura de la muestra.