Un emotivo acto en la Macarena homenajea a María del Mar Tristán, figura central de la historia musical y cofrade de Sevilla, destacando su papel pionero y su humanidad.

Sevilla se dejó sentir este domingo con un acto cargado de emoción en la Macarena, en el parque de los Perdigones, donde la ciudad entera se reunió para rendir homenaje a María del Mar Tristán, una figura muy querida dentro de la Banda del Maestro Tejera y en el mundo cofrade sevillano.

El alcalde participó y, ante el público, subrayó que la ciudad sabe agradecer, recordar y honrar a quienes han contribuido a que Sevilla tenga esa personalidad musical y humana que la distingue.

Este concierto no fue solo un acto institucional; fue un gesto de cariño profundo hacia alguien que dejó una huella imborrable en la memoria de la gente y en la de tantas generaciones de músicos.

María del Mar pertenecía a una familia estrechamente ligada a la historia musical de Sevilla a través de la Banda del Maestro Tejera, una formación con más de un siglo de trayectoria que ha estado presente en momentos clave de la identidad de la ciudad, desde las procesiones hasta la Feria.

En su discurso, el alcalde recordó que ella “escapó del ruido para escribir su propia página” en esa historia, y destacó su papel como pionera: fue la primera mujer en integrarse en una banda con esa tradición tan longeva, lo que demuestra que la música puede abrir puertas cuando hay valentía y talento.

Quienes la conocían recuerdan que su grandeza no se limitaba al escenario: era una persona sonriente, siempre atenta a los demás y capaz de levantar a sus compañeros incluso cuando el cansancio apretaba.

Esa dimensión humana fue parte esencial del homenaje. El alcalde tuvo palabras afectuosas para su familia, especialmente para su padre, José Manuel Tristán, con quien María del Mar compartía el compromiso de preservar el legado musical familiar y con la propia Banda del Maestro Tejera, una institución que forma parte de la vida cultural de Sevilla desde hace generaciones.

También se hizo hincapié en su vínculo con la vida cofrade de la ciudad: hermana de la Hermandad de la Reina de Todos los Santos y de la Hermandad de la Sagrada Cena, lo que añadía una dimensión de fe y arraigo a las tradiciones sevillanas.

“Hoy Sevilla llora su ausencia, pero la recuerda con la alegría que siempre nos regaló”, señaló el alcalde, recordando que quien deja una huella tan profunda “no se va del todo”.

En el marco de la Macarena, el concierto reunió a algunas de las formaciones más destacadas de la Semana Santa de Sevilla: Las Cigarreras -Cristo y Palio-, la Centuria Romana Macarena, Tres Caídas y, especialmente, la Banda del Maestro Tejera.

El evento fue presentado por el periodista Víctor García-Rayo y contó con la colaboración de diversas entidades. Se agradeció especialmente el apoyo de la Hermandad del Rocío de la Macarena y de FISEVI (Fundación para la Gestión de la Investigación de Salud en Sevilla), destinataria de los beneficios del concierto, además de la participación de las bandas mencionadas.

El alcalde concluyó afirmando que este homenaje “se firma hoy con la mejor música de nuestra Semana Santa”, y recordó que María del Mar Tristán ya forma parte de la memoria sentimental de Sevilla.

En nombre del Ayuntamiento y de todos los sevillanos, se expresó el cariño y el apoyo a la familia y a todos los integrantes de la Banda del Maestro Tejera.

Este acto no solo ha servido para honrar a una persona querida, sino también para recordar la importancia de la música como lenguaje de convivencia y de crecimiento personal.

En los últimos años, Sevilla ha visto avanzar la presencia de mujeres en formaciones históricas, un signo alentador de que la tradición puede evolucionar sin perder su esencia.

El legado de María del Mar Tristán, en ese sentido, continúa vivos en cada nota que suena y en cada sonrisa que se mantiene en la memoria de los que la conocieron.