Sevilla reconoce a Morante de la Puebla con el X Premio Taurino Ayuntamiento de Sevilla, en una gala que reafirma su estatus de figura histórica del toreo y su vínculo con la ciudad.
Sevilla volvió a rendirse ante una figura que ha dejado una huella imborrable en el mundo del toreo. El diestro José Antonio Morante Camacho, conocido como Morante de la Puebla, recibió este 3 de junio el X Premio Taurino Ayuntamiento de Sevilla, un galardón que la ciudad concede para reconocer a un torero que, con su arte, ha marcado una época.
La entrega tuvo lugar en el Salón Colón del Ayuntamiento y fue el propio alcalde, José Luis Sanz, quien hizo entrega del galardón, resaltando que Morante es un referente indiscutible del toreo clásico y un espejo para sus compañeros y para las generaciones jóvenes que sueñan con igualar su estilo.
El acto celebró el décimo aniversario de este premio, creado para premiar a las figuras que han hecho historia en Sevilla y en el mundo del toro. Según explicó el alcalde, la distinción simboliza el compromiso de la ciudad con el mundo taurino y con aquellos que, con su oficio, elevan la tauromaquia a una forma de arte.
La ceremonia, que estaba prevista para diciembre del año pasado pero fue pospuesta, se llevó a cabo apenas cuatro días después de que Morante fuera nombrado Hijo Predilecto de Sevilla, un reconocimiento que se suma a una trayectoria que ha ido tejiendo con paciencia y maestría.
En el acto se destacaron las raíces sevillanas de Morante, su arraigo en una ciudad que ve en el toro una parte esencial de su identidad, y la manera en que su toreo ha sabido conjugar tradición y renovación.
El alcalde recalcó que “torear en Sevilla es participar de la tradición más genuina y valiente de España”, y añadió que Morante representa una forma única de interpretar la plaza, capaz de parar el tiempo cuando la ocasión lo exige.
La historia que envuelve este premio es también una historia de figuras legendarias que han pasado por Sevilla. En las ediciones anteriores recibieron el galardón nombres como Pepe Luis Vázquez, Paco Camino, Curro Romero y José Antonio Ruiz Espartaco, junto con otros reconocidos como Miura, la Fundación de Estudios Taurinos o personalidades afines a la cultura taurina como el pintor Miquel Barceló y el filósofo Fernando Savater, además de la ciudad de Arlés.
Morante, que debutó como novillero en 1994, ha sido descrito como un torero de época, cuyo lenguaje estético ha dejado pinceladas imborrables en las plazas que ha pisado.
Su forma de torear, marcada por la quietud, la precisión y un dominio exquisito de la lectura de la lidia, ha sido objeto de elogios por parte de colegas y aficionados que lo consideran un referente de la tauromaquia contemporánea.
El reconocimiento llega en un momento en el que la ciudad recuerda también una faena memorable: el 26 de abril de 2023, Morante cortó un rabo en La Maestranza, una gesta que no ocurría en ese ruedo desde hacía 52 años, según palabras del propio alcalde, y que contribuyó a reforzar su leyenda.
La premiación se completó con la alusión de Sanz a la trayectoria de Morante, señalando que Sevilla está orgullosa de tener en sus calles a un artista del toreo que, parafraseando a la literatura, eleva el arte más culto del mundo cada tarde en la plaza.
Con este galardón se ratifica, una vez más, que la ciudad sabe reconocer no solo la técnica, sino la capacidad de Morante para convertir la lidia en un espectáculo cercano, humano y profundamente estético.
En definitiva, un reconocimiento que no solo celebra a un hombre, sino a una manera de entender el toreo que muchos entienden como la esencia misma de Sevilla.