El alcalde de Sevilla dio inicio al I Foro Internacional de la Economía Rural (FIDER) en Fibes, para analizar retos y oportunidades del mundo rural en la Península Ibérica, destacando la necesidad de medidas públicas y privadas que hagan la economía rural rentable y habitable.

En Sevilla, el alcalde José Luis Sanz inauguró en Fibes el I Foro Internacional de la Economía Rural (FIDER), un encuentro que se extenderá entre hoy y mañana para analizar los grandes desafíos y las oportunidades que presenta el mundo rural en la Península Ibérica.

El regidor señaló que organizar un foro de estas características resulta acertado porque hoy resulta imprescindible responder a una realidad rural que atraviesa una etapa crítica, y que, con las medidas adecuadas y el apoyo de la administración y del sector privado, puede encaminarse hacia un futuro con más posibilidades.

Entre las líneas maestras de su intervención, subrayó que el futuro del mundo rural pasa por afrontar tres dimensiones: despoblación, envejecimiento poblacional y la pérdida de servicios básicos.

A partir de esas prioridades, enfatizó la necesidad de hacer rentable la actividad rural y de convertir el entorno en un lugar habitable para las familias que elijan vivir allí.

Además, afirmó que la cooperación entre lo público y lo privado será decisiva para lograr ese progreso y que, si se articulan políticas y herramientas adecuadas, el sector podría experimentar un avance significativo en los próximos años.

Respecto a la relación de Sevilla con el mundo rural, el alcalde recordó la vinculación histórica de la ciudad con este territorio y afirmó que la capital andaluza tiene un papel de liderazgo que debe mantener.

Foros como FIDER, añadió, pueden ayudar a que Sevilla se configure como un polo desde el que se impulse la economía rural de la Península Ibérica, aportando conocimiento, redes y oportunidades para las comunidades rurales.

Históricamente, el desarrollo de las zonas rurales en España y en la región de Andalucía ha estado condicionado por flujos migratorios, cambios en la productividad agropecuaria y la necesidad de políticas de inversión en infraestructuras, educación y servicios.

En las últimas décadas se han articulado estrategias europeas y nacionales para fomentar la diversificación económica en el mundo rural, impulsar la digitalización, mejorar la conectividad y preservar el patrimonio agrícola.

En este marco, eventos como FIDER buscan convertir la economía rural en una alternativa viable y sostenible, fortaleciendo empleos, atrayendo inversiones y garantizando servicios básicos para las comunidades que todavía dependen de una oferta limitada.

Con este marco, Sevilla pretende consolidarse como un escenario de diálogo y colaboración entre instituciones, investigadores, empresarios y comunidades rurales, aportando ideas y proyectos que puedan transformar el tejido económico de la región y, con ello, contribuir al bienestar de las áreas rurales de la Península Ibérica.