¡Dinero para las iglesias de los pueblos! Diputación y Arzobispado firman un convenio de un millón de euros para reparar templos
La Diputación de Valladolid y el Arzobispado renuevan su compromiso con el patrimonio eclesiástico y firman un convenio de un millón de euros para la conservación y reparación de iglesias y ermitas no declaradas BIC en municipios de menos de 20.000 habitantes.
El #Arzobispado de Valladolid y la Diputación Provincial han vuelto a echarse la mano. Esta vez, para arreglar las iglesias y ermitas de los #pueblos que tanto queremos. Este viernes, el Arzobispo Luis Argüello y el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, han firmado un convenio que pondrá sobre la mesa un millón de euros para restaurar esos #templos que son parte de nuestra historia y de nuestra vida.
Con este acuerdo, cada institución pone 500.000 euros en dos años (2026 y 2027), pero la cosa no se queda ahí. Los ayuntamientos beneficiarios también tendrán que rascarse el bolsillo y aportar un 20% adicional, así que al final la inversión total será de 1,2 millones de euros.
Con este dinero, se podrán arreglar tejados, paredes, cimientos y todo lo que haga falta para que las iglesias no se nos caigan.
Y no es para menos. En la provincia de Valladolid tenemos un montón de iglesias que son auténticas joyas, muchas de ellas centenarias. Antes, nuestros abuelos iban a misa todos los domingos, el cura era el centro del pueblo, y la iglesia era el lugar de reunión. Hoy, aunque vayamos menos, sigue siendo el corazón de muchos municipios. Por eso, mantenerlas en buen estado es una obligación, no solo por fe, sino por cultura y por mantener viva nuestra identidad.
El Arzobispo Argüello lo dejó claro: «El templo es importante para la vida social, para la acogida, y tiene un valor histórico, artístico y cultural enorme».
Y el presidente Íscar añadió que estos edificios «son parte esencial de nuestro patrimonio
Y el presidente Íscar añadió que estos edificios «son parte esencial de nuestro patrimonio, son nuestra identidad». Vamos, que no podemos dejar que se pierdan.
La Diputación ya ha hecho esto antes. Gracias a un convenio anterior, se pudieron hacer obras en 44 templos. Ahora, con este nuevo plan, se priorizarán las iglesias frente a las ermitas (salvo que se demuestre que se usan mucho), aquellas que no tengan protección especial (BIC), y las que lleven más tiempo sin recibir ayudas.
También se dará preferencia a las que estén más ruinosas y a las que ya tengan obras empezadas pero necesiten rematarlas.
Las solicitudes las estudiará una comisión formada por dos personas de la Diputación y dos del Arzobispado. Ellos decidirán qué obras se hacen y cuánto dinero se da. Lo importante es que el dinero llegue a los pueblos, a esas iglesias que tantos recuerdos guardan: bautizos, bodas, comuniones y hasta algún que otro entierro.
Este es un ejemplo de cómo las instituciones colaboran por el bien de todos, sin peleas políticas. La iglesia y la administración, codo con codo, para que nuestros pueblos sigan teniendo sus templos en pie. Porque al final, da igual que seas creyente o no: una iglesia en buen estado es un orgullo para el pueblo y un atractivo para el turismo. Así que, bienvenido sea este millón de euros. Ojalá dure muchos años.