València impulsa la lactancia en edificios municipales: cuatro nuevas salas y seis en total para este mandato
La alcaldía de València abre cuatro nuevas salas de lactancia en cinco edificios municipales, elevando a seis el total en la ciudad. La medida, con una inversión de 149.150 euros, busca facilitar la crianza en espacios públicos y apoyar a las familias.
València ha puesto en marcha cuatro nuevas salas de lactancia en diferentes dependencias municipales, de modo que ya son seis los espacios de este tipo disponibles en la ciudad desde el inicio de este mandato.
La alcaldesa, María José Catalá, visitó hoy las nuevas instalaciones situadas en el Mercado de Castilla, uno de los puntos nuevos, y dejó claro que se trata de una iniciativa práctica pensada para las madres, familiares y cuidadores que acompañan a los bebés en su día a día.
Las cuatro salas se han habilitado en el Mercado de Castilla, en el Mercado de Algirós, en el edificio consistorial de la Plaza del Ayuntamiento y en las dependencias de Tabacalera.
A estas se suman las dos ya existentes en el Mercado de Ruzafa y en el Mercado del Cabanyal, que han recibido una gran aceptación por parte de las personas usuarias.
Con estas seis salas, #Valencia consolida una apuesta por la infancia y el cuidado de las #familias dentro de los edificios municipales, que actúan como lugares abiertos y cercanos a la ciudadanía.
La inversión total para crear estos espacios asciende a 149.150 euros. El objetivo, según explicaron desde el consistorio, es crear entornos amables donde alimentar, cambiar y cuidar a los bebés de forma confortable, privada, segura y saludable.
En la práctica, estas salas permiten a las madres y a las personas que cuidan de los niños disponer de un lugar cómodo y discretos para sus necesidades, sin tener que desplazarse a otros sitios fuera del ámbito municipal.
Tienen un efecto notable en la vida diaria de las familias
Durante la visita, la alcaldesa subrayó la importancia de la iniciativa y de que, aunque sean inversiones pequeñas, tienen un efecto notable en la vida diaria de las familias.
Destacó que se trata de un compromiso personal del equipo de gobierno y de un claro ejemplo de que la administración puede volcarse con estas acciones simples pero de gran trascendencia.
En su opinión, estas salas no solo facilitan la lactancia, sino que también dinamizan el uso de los mercados municipales, generando beneficios para los vendedores y para las familias que aprovechan esos lugares para hacer gestiones y compras.
Históricamente, la atención a la infancia y a la maternidad en entornos urbanos ha ido ganando presencia en las políticas municipales de varias ciudades europeas en la última década.
Valencia se suma a esa tendencia con una ejecución concreta: convertir edificios públicos en espacios más amables y funcionales para quienes cuidan y crían a los más pequeños.
Esta decisión se alinea con un marco de acción más amplio que promueve la seguridad, la comodidad y la conciliación en la vida cotidiana, valores que, en un contexto de presupuestos ajustados, buscan rentabilidad social a través de inversiones directas en servicios públicos.
En resumen, Valencia da un paso más en su compromiso con las familias, la lactancia materna y la vitalidad de sus mercados municipales, que ahora cuentan con un atractivo extra para vecindarios y visitantes.