València: cada día, bomberos retiran enjambres para proteger a las personas y a las abejas

València: cada día, bomberos retiran enjambres para proteger a las personas y a las abejas

El Cuerpo Municipal de Bomberos de València realiza más de una intervención diaria para retirar enjambres de abejas. Este texto reúne cifras y protocolo, explica el proceso y qué hacer ante un enjambre.

En València, el servicio de #emergencias no se limita a apagar incendios: el Cuerpo Municipal de #Bomberos atiende a diario avisos de enjambres y panales de abejas que aparecen en la ciudad.

El año 2025 cerró con 448 intervenciones de este tipo y, en los primeros cuatro meses de 2026, ya se han realizado 161. Solo el fin de semana pasado, bomberos y bomberas realizaron 36 servicios para retirar enjambres.

Para entenderlo mejor, la mayoría de estas actuaciones no buscan exterminar a las abejas, sino capturarlas de forma segura para trasladarlas a lugares donde seguirán viviendo sin poner en riesgo a las personas.

Las abejas suelen estar en tránsito o buscando una ubicación temporal para instalarse antes de establecerse definitivamente, y es ahí donde intervienen los profesionales para evitar incidentes.

El reparto de servicios en el último fin de semana fue el siguiente: 12 intervenciones en la zona Norte, 12 en Campanar, 8 en el centro, 7 en el Oeste y 1 en El Saler.

En la mayoría de los casos se trataba de enjambres en tránsito que aún no habían formado panales complejos y, por ello, la prioridad es la seguridad y la minimización de riesgos en espacios públicos.

Las abejas capturadas se trasladan a colmenas gestionadas por el Servicio Municipal de Parques y Jardines, donde reciben cuidados y seguimiento. En un detalle que parece menor pero es significativo, la miel obtenida se utiliza para actos institucionales, como reconocimiento o con finalidad didáctica, en lugar de desecharla.

El edil responsable de este área, Juan Carlos Caballero, explicó que las intervenciones se valoran según criterios de urgencia, localización, accesibilidad, nivel de riesgo y posible afectación a la seguridad pública.

El objetivo es proteger a las personas, evitar accidentes y reducir riesgos en lugares de pública concurrencia o en inmuebles donde la presencia de panales pueda afectar a menores, personas alérgicas o colectivos especialmente vulnerables.

Destacó la función esencial de las abejas en la #biodiversidad y la polinización

Además, destacó la función esencial de las abejas en la biodiversidad y la polinización, subrayando que siempre, cuando resulte seguro, la intervención se coordina de forma respetuosa con el medio ambiente y priorizando la valoración técnica de la incidencia.

Desde la perspectiva de seguridad, el mensaje es claro: no intervenir por cuenta propia y confiar siempre en los servicios de emergencia para garantizar la #seguridad ciudadana y la protección de estos insectos clave para el ecosistema.

Ante la presencia de un enjambre, se recomienda llamar al 112 para que intervenga un equipo especializado; se debe mantener la calma, alejarse entre 5 y 10 metros, evitar gestos bruscos e intentar espantar a los animales sin acercarse.

Tampoco se deben usar insecticidas, recurrir al fuego ni improvisar una actuación; y se debe evitar lanzar objetos o agua, ya que podría provocar ataques o dispersar el enjambre.

En un marco más amplio, #Valencia ha ido consolidando una forma de gestionar estas situaciones que equilibra seguridad, protección ambiental y utilidad pública.

Históricamente, las ciudades españolas han ido dejando atrás la idea de exterminar enjambres ante cada avisos para apostar por protocolos de rescate y traslado de abejas cuando es posible.

En la ciudad, este enfoque se apoya en la coordinación entre Bomberos y #Parques y Jardines para convertir cada incidencia en una oportunidad de conservar biodiversidad y, a la vez, garantizar que la vida diaria de los vecinos siga sin sobresaltos.

Este tipo de intervención no solo protege a las personas, sino que también respeta a un insecto clave para la naturaleza y la agricultura. La experiencia acumulada en estos años ha permitido que Valencia tenga guías claras para actuar ante enjambres: seguridad primero, actuación técnica, y siempre con la mirada puesta en evitar daños innecesarios a las abejas.

En definitiva, la ciudad continúa afrontando estos avisos con un plan que prioriza la seguridad vecinal, la biodiversidad y la eficiencia de los servicios públicos.

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