València adjudica los espolines de las falleras mayores para 2027 y 2028: dos lotes artesanales por 94.380 euros
El Ayuntamiento formaliza la contratación de dos lotes de espolines para las falleras mayores de 2027 y 2028, preservando la artesanía tradicional con un presupuesto total de 94.380 euros.
València mantiene viva una de sus señas de identidad: los espolines de las falleras mayores para 2027 y 2028.
El Ayuntamiento ha aprobado la contratación de dos lotes, con un valor total de 94.380 euros para los dos ejercicios falleros, y destinados a las falleras mayores y a las infantiles de los próximos años. Según la Junta Central Fallera, los espolines son un tejido único de la máxima calidad, elaborado en talleres artesanales y renovado cada reinado.
El primer lote corresponde a las falleras mayores de 2027 y 2028, por un importe de 49.005 euros; el segundo, para las infantiles, por 45.375 euros. Uno de los secretos mejor guardados de cada reinado es justamente el color del espolín. Después del nombramiento, que ocurre en octubre, la fallera mayor elige los tonos que lucirá en su espolín durante el reinado.
Las telas deben entregarse con suficiente antelación para la confección de los trajes; la fecha límite de entrega está fijada al 30 de noviembre de cada año.
En cuanto a las dimensiones, el espolín de las falleras mayores debe contar con 13,50 metros de tela por año, mientras que el de las infantiles debe ser de 12,50 metros.
Además, cada conjunto incluye un corpiño de manga larga de 3,50 metros de tela lisa del mismo color que el espolín, conforme a las características técnicas que ya se fijaron hace más de 25 años cuando el Ayuntamiento decidió asumir cada año la elaboración de este tejido.
Los espolines son artesanales y se tejen con los medios tradicionales de la #artesanía valenciana; no se utilizan máquinas que funcionen con energía distinta al esfuerzo humano.
El pliego de condiciones exige que los talleres presenten un certificado expedido por la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana ATEVAL
Por ello, el pliego de condiciones exige que los talleres presenten un certificado expedido por la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana ATEVAL, certificando que los telares donde se tejerán los espolines cumplen esas condiciones artesanales.
La #tradición manda que cada fallera mayor e infantil elija los colores de su espolín tras su nombramiento, y que las telas se entreguen con suficiente antelación para poder completar la confección de los trajes que estrenarán las piezas en las ceremonias de exaltación.
En lo que respecta a la parte técnica, para las falleras mayores se exige que la tela se teja en una máquina de 400 agujas con simetría de espejo; para las infantiles, la de 800 agujas, adecuada para conseguir un dibujo asimétrico y sin repetición a lo ancho.
En cuanto a las hilos de urdimbre, las mayores deben llevar 6.848 hilos de seda natural 20/22 y 3 cabezas, en un ancho de 54 cm; y, como en todos los tejidos tradicionales, se deben garantizar 18 pasadas por centímetro al raso y 84 pasadas en los matices.
Las tramas serán de seda natural y, además, el espolín de las mayores contará con 33 colores. En el caso de las falleras infantiles, se piden 6.594 hilos de seda natural 20/22 y 3 cabezas en 54 cm de ancho; también 18 pasadas por centímetro al raso y 84 pasadas en los matices, tramas de seda natural y 36 colores en total.
Sobre la seda lisa para los corpiños, se deberá emplear la misma seda artesanal del color del espolín.
Con este trabajo se busca conservar una pieza de artesanía que no es solo decoración, sino motor económico para talleres y proveedores locales. El objetivo es mantener a trabajadores y comercios vinculados a la fiesta, preservar un legado histórico y garantizar que las Fallas continúen mostrando la identidad valenciana.