València intensifica la lucha contra los pisos turísticos ilegales y garantiza límites claros para el turismo en barrio
Valencia Urbanismo 23 March, 2026

València intensifica la lucha contra los pisos turísticos ilegales y garantiza límites claros para el turismo en barrio

València clava la clara frontera entre vivienda y turismo: aumenta las órdenes de cierre de VUT ilegales, paraliza expedientes durante la moratoria y anuncia una regulación permanente con límites por barrio para proteger comercios y vecinos.

València ha puesto sobre la mesa una estrategia contundente para frenar la proliferación de apartamentos turísticos ilegales.

En el marco de la gestión municipal actual, la media anual de órdenes de cese de viviendas de uso turístico ilegales se ha multiplicado por seis respecto a mandatos previos, pasando de una cifra baja a una más alta con el nuevo equipo de gobierno.

Esta subida refleja una voluntad clara de frenar la oferta irregular y de concentrar el turismo en formatos que cumplan la normativa.

Durante la #moratoria vigente, que se ha mantenido como escudo para evitar nuevas licencias mientras se actualiza la regulación, el Ayuntamiento ha paralizado 363 expedientes de licencias turísticas.

Con ello se ha evitado la generación de miles de plazas turísticas en la ciudad y se ha puesto a trabajar a fondo la vigilancia para que los pisos que operan sin licencia no sigan encendiendo la maquinaria del alquiler para turistas.

El responsable de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, subraya que la ciudad ha pasado de una etapa de parálisis y permisividad ante la ilegalidad a una política de tolerancia cero con los apartamentos turísticos que operan sin título habilitante.

Según él, este cambio es decisivo para proteger el pequeño comercio local y mantener la identidad de los barrios frente a la saturación turística.

Para hacer frente a la lucha contra la ilegalidad, el Ayuntamiento ha puesto en marcha cinco grupos de inspectores de Obras y Licencias de Urbanismo y siete grupos de la Policía Local que realizan una vigilancia continua de la actividad de los VUT en toda la ciudad.

Los resultados ya muestran su efecto: alrededor del 87 % de las órdenes de cese han sido ejecutadas, lo que demuestra la eficacia de estos equipos en la práctica diaria.

La moratoria

La moratoria, acordada por el Pleno el 28 de mayo de 2024 y ampliada el 28 de enero de 2025, se mantiene vigente al menos hasta el 30 de mayo de 2026.

Durante ese periodo, la administración ha conseguido evitar la apertura de 4.697 plazas turísticas adicionales. Si no se hubiera tomado esta medida, la situación habría sido mucho más abierta a la expansión de actividades turísticas en viviendas que carecen de licencia, con perjuicios para el comercio de proximidad y para el uso residencial de los barrios.

El edil recuerda que la normativa anterior alentó la proliferación de VUT en plantas bajas y otros espacios, y que la nueva regulación está diseñada para limitar el turismo por manzana e proteger la actividad comercial de las calles.

En la nueva normativa urbanística para el uso terciario hotelero, se fijan tres niveles de protección frente a la saturación turística en todos los barrios y distritos, con excepciones como Ciutat Vella, que ya cuenta con su propio marco.

El primer nivel establece que el total de plazas turísticas de cualquier tipo no puede superar el 8 % de la población empadronada en cada barrio o distrito.

El segundo nivel impone que no más del 2 % de las viviendas de cada barrio se destinen a uso turístico y exige que los apartamentos en edificios residenciales estén en plantas bajas o primeras, con acceso independiente y con la autorización de tres quintos de la comunidad de propietarios.

El tercer nivel protege el comercio local imponiendo un tope del 15 % de alojamiento turístico en las plantas bajas de cada manzana. Además, se crea el CATAV, el Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de València, y se establece un plan de inspecciones para clausurar los establecimientos que no cuenten con título habilitante municipal.

En resumen, València apuesta por un marco más claro y estricto para el turismo en vivienda, con el objetivo de salvaguardar barrios, comercios y la convivencia de los vecinos.

Con estas medidas, la ciudad busca un equilibrio entre la oferta turística y la vida cotidiana de cada distrito, manteniendo la economía local y la identidad de sus barrios frente a la presión de la hotelería en instalaciones particulares.

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