València acelera la urbanización de La Torre con aparcamientos en altura para evitar inundaciones: último paso antes de modificar el PGOU
La noticia detalla cómo el Ayuntamiento de València dará el visto bueno definitivo a una modificación puntual del PGOU para permitir aparcamientos en las nuevas torres de La Torre, una medida pensada para reducir el riesgo de inundaciones tras la dana de 2024. También explica la opción escogida, las alternativas descartadas y el proceso de consulta y evaluación ambiental.
El Ayuntamiento de València está a punto de cerrar un capítulo clave de la planificación urbanística en la zona sur de la ciudad.
En Pobles del Sud, el sector conocido como #La Torre verá cambios para que los nuevos edificios cuenten con plazas de aparcamiento en altura, una decisión que llega tras la Dana de 2024 y las #inundaciones que dejó a su paso.
La Comisión de Urbanismo ha comunicado que propondrá al Pleno municipal la modificación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para esta zona.
Esto significa que las torres que se construyan allí podrán disponer de plazas de parking situadas en la planta baja y, a partir de una o dos plantas más, en altura.
En el informe técnico se ha optado por la opción de aparcamientos sobre la planta baja, en las plantas 1ª y 2ª, frente a otra alternativa planteada por la Asociación de Promotores de València (APROVA) que proponía un semisótano elevado 1,5 metros por encima de la rasante de la calle, formando un plinto o basamento de la edificación.
Tras un periodo de información pública, el Ayuntamiento ha aceptado varias alegaciones presentadas. Se ha considerado, entre otros cambios, ubicar la meseta de acceso al aparcamiento en altura dentro de áreas privadas de uso público, siempre dentro de la huella de la planta de aparcamiento.
También se ha indicado que, si hiciera falta para cumplir las normas urbanísticas actuales, podría añadirse una tercera planta de aparcamiento.
La alternativa elegida implica un incremento de la altura permitida para estos edificios: de la configuración PB (planta baja) más 20 alturas a PB más 22 alturas.
Los informes técnicos señalan que esta vía respeta la línea marcada por el Plan de acción territorial sobre prevención del riesgo de inundación en la Comunitat Valenciana y complementa la regulación existente del Sector La Torre para mitigar posibles daños derivados de lluvias intensas.
El objetivo es claro: ganar seguridad para la población residente ante futuros episodios meteorológicos extremos y adaptar el #urbanismo a las nuevas realidades climáticas sin sacrificar la necesidad de aparcamiento en una zona con demanda alta
En paralelo, la evaluación ambiental del proyecto ha concluido que la modificación puntual no tendrá efectos negativos sobre el medio ambiente. No se prevén aumentos de emisiones, ni empeoramiento de la calidad del aire, ni incremento de residuos como resultado de estas obras. El objetivo es claro: ganar seguridad para la población residente ante futuros episodios meteorológicos extremos y adaptar el urbanismo a las nuevas realidades climáticas sin sacrificar la necesidad de aparcamiento en una zona con demanda alta.
El proceso continúa con la presencia de la Comisión de Urbanismo, que prevé dar el visto bueno definitivo en la sesión del mes de marzo, y con el Pleno municipal, que será quien apruebe de forma definitiva esta mejora urbanística.
Ya constan antecedentes importantes: el 3 de octubre de 2025 el consistorio dio marcha atrás o avanzó favorablemente la evaluación ambiental y territorial estratégica del proyecto, importante para entender el marco de decisión.
En suma, la medida busca ordenar mejor el crecimiento de La Torre y, sobre todo, evitar las graves consecuencias de inundaciones futuras. La idea es que los edificios nuevos de este sector cuenten con un sistema de aparcamiento en altura que, además de liberar terreno en superficie, reduzca el riesgo de anegamientos en episodios lluviosos.
Con estas decisiones, València da un paso más en su estrategia de urbanismo seguro y sostenible para zonas vulnerables, manteniendo abierta la posibilidad de ajustar la regulación si la evolución de las normas urbanísticas lo exige.