Los manglares resurgen: imágenes satelitales revelan expansión global tras décadas de declive

Los manglares resurgen: imágenes satelitales revelan expansión global tras décadas de declive

Un estudio con imágenes de Landsat muestra que los manglares, afectados históricamente por el desarrollo y el clima extremo, están creciendo de nuevo en varias regiones. La expansión no es uniforme y depende de la protección local y de la resiliencia de cada bosque.

Un estudio basado en imágenes satelitales de la #NASA demuestra que los #manglares del mundo están creciendo de nuevo tras décadas de declive causado por el desarrollo costero y tormentas extremas.

El equipo, liderado por Zhen Zhang, investigadora postdoctoral de Tulane University, utilizó el programa #Landsat para trazar la cubierta de manglares a lo largo de varias décadas y detectar señales de recuperación.

Aunque la noticia es alentadora, los autores advierten que la expansión no es uniforme ni garantiza que todos los bosques vuelvan a su antigua vitalidad.

La conclusión principal es que, desde 2010, la expansión ha superado a la pérdida en buena parte del planeta, pero hay regiones donde las pérdidas siguen siendo significativas.

Dos tercios de esa expansión ocurren en nuevas áreas sobre el mar, donde los manglares avanzan hacia aguas más profundas, mientras que el resto corresponde a la regeneración en zonas que ya habían albergado bosque de manglar.

Este patrón sugiere que, además de la regeneración natural, nuevas acumulaciones de hábitat manglar están ocupando áreas costeras que antes estaban desocupadas.

Los manglares no son solo vegetación tropical atractiva: actúan como refugio para peces y una miríada de especies marinas, y además almacenan carbono de forma más eficiente que muchos otros bosques, lo que los convierte en aliados clave en la lucha contra el calentamiento global.

También cumplen un papel práctico al proteger las costas de inundaciones y tormentas, una función cada vez más importante ante el aumento del nivel del mar y episodios climáticos extremos.

Sin embargo, la buena noticia no llega a todas las regiones. En #África occidental y central se observan pérdidas, y las áreas jóvenes que crecen para reemplazar bosques antiguos no entregan exactamente los mismos beneficios que los manglares maduros.

Hay claros desequilibrios regionales que requieren atención específica y políticas de #conservación continuas

El estudio subraya que, aunque haya ganancia global, hay claros desequilibrios regionales que requieren atención específica y políticas de conservación continuas.

Zhen Zhang señala que la regeneración natural demuestra la resiliencia de estos ecosistemas, pero la clave está en proteger las áreas maduras, que son las que ofrecen mayor capacidad de almacenamiento de carbono, mayor biodiversidad y mejor protección frente a impactos climáticos.

Si se pierden bosques maduros, el beneficio global se reduce y el riesgo para las comunidades costeras aumenta.

La historia de los manglares es también una historia de cambios humanos: desde los años 80 han sufrido pérdidas por desarrollo, acuicultura y urbanización en varias regiones.

En el tiempo reciente, se han intensificado los esfuerzos de plantación y conservación, especialmente en países como Indonesia, que han implementado programas de restauración y protección costera.

Aunque estas iniciativas han contribuido a la recuperación en algunos frentes, no deben verse como una bala de plata; la cooperación local y la vigilancia frente a nuevas amenazas son esenciales para sostener los avances.

En conjunto, el estudio ofrece una lectura optimista: la naturaleza puede recuperarse cuando la deforestación se reduce y la regeneración se acompaña de gestión y protección adecuadas.

Pero también deja claro que un repunte global no es sinónimo de victoria definitiva. Para que los manglares mantengan su papel frente al #cambio climático y las comunidades costeras sigan recibiendo sus múltiples beneficios, es imprescindible un compromiso sostenido con la conservación y la defensa de estos bosques frente a futuras crisis.

Compartir: