La NASA devuelve a la Tierra a la tripulación de Crew-11 por una condición médica no revelada
La misión Crew-11 de SpaceX hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) se interrumpe y la tripulación inicia el retorno anticipado a Tierra debido a una condición médica no divulgada de uno de sus miembros. El hecho plantea preguntas sobre seguridad y la planificación de futuras misiones, incluida Artemis II.
La #NASA confirmó este miércoles que la misión Crew-11, realizada con SpaceX, inició su retorno anticipado a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional (ISS), interrumpiendo una estadía prevista de seis meses.
La decisión se tomó después de que un miembro de la tripulación presentara una condición médica no divulgada, lo que llevó a priorizar la atención y la seguridad por encima de completar el programa orbital.
Según declaraciones de la agencia, no se trató de una emergencia repentina, sino de una medida prudente para permitir la evaluación médica completa de la persona afectada desde la Tierra, donde existen recursos y equipos de diagnóstico que no están disponibles en la #ISS en su totalidad.
Este episodio se enmarca como una señal de que, a medida que las misiones de larga duración se hacen más habituales, la prioridad de la salud de la tripulación se mantiene como la prioridad central.
La tripulación viaja de regreso a bordo de una nave SpaceX Crew Dragon. El cierre de la escotilla ocurrió a las 3:00 p. m. hora del Este (ET), y el desacoplamiento de la ISS tuvo lugar a las 5:05 p. m. ET. Se prevé que el amerizaje tenga lugar de madrugada, alrededor de las 3:41 a. m. ET del jueves. Mientras tanto, tres miembros permanecerán en la ISS: los cosmonautas Sergei Mikaev y Sergey Kud-Sverchkov, junto con el astronauta de la NASA Chris Williams.
En cuanto a la continuación de la presencia humana en la ISS, Crew-12, compuesta por Jessica Meir, Jack Hathaway, Andrey Fedyaev y Sophie Adenot, está programada para partir hacia la estación el 15 de febrero, consolidando la continuidad de las operaciones y la capacidad de investigación en órbita.
La noticia llega en medio de un periodo de preparación para Artemis II, la misión que buscará orbitar la Luna con un equipo internacional. Esta misión, que incluirá al astronauta canadiense Jeremy Hansen junto a Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, no tiene una fecha de lanzamiento antes del 6 de febrero, según los planes actuales.
Aunque este acontecimiento subraya los retos de trabajar y vivir en el espacio
Aunque este acontecimiento subraya los retos de trabajar y vivir en el espacio, también subraya la prioridad de la seguridad de la tripulación para las agencias espaciales involucradas.
El análisis de expertos resalta que la ISS dispone de una robusta gama de equipos médicos a bordo; sin embargo, a diferencia de un hospital terrestre, no siempre es posible completar un examen médico exhaustivo en ese entorno.
Por ello, la decisión de regresar a la Tierra permite realizar pruebas y tratamientos con un mayor nivel de detalle y con el soporte necesario de instalaciones en tierra.
En este marco, se recuerda que, a lo largo de los 25 años de historia de la ISS, pocas veces se ha optado por un retorno anticipado por motivos de salud, y ninguna ha sido completamente impulsada por un incidente médico de un solo astronauta.
Historias históricas en la exploración espacial ayudan a contextualizar este momento. En 1976, una misión soviética se vio obligada a abortar su misión por un olor nocivo dentro de la nave, lo que obligó a reevaluar protocolos de seguridad y a reforzar las medidas de protección de la tripulación.
Este precedente, citado por expertos, contrasta con la evolución de las capacidades médicas y de diagnóstico que hoy sostienen los proyectos internacionales de exploración.
La noticia de hoy funciona como recordatorio de los desafíos inherentes a la vida en misión prolongada, pero también subraya la creciente atención a la seguridad y la salud de la tripulación como un eje central de la planificación espacial.
Las agencias implicadas continúan evaluando lecciones aprendidas para optimizar tanto la protección médica como la eficacia de las operaciones en órbita y en tierra cuando sea necesario intervenir.