Vasijas de arcilla para kelp: un proyecto artístico-científico busca regenerar bosques marinos en Halifax

Vasijas de arcilla para kelp: un proyecto artístico-científico busca regenerar bosques marinos en Halifax

Un estudiante de Dalhousie y su compañera realizan vasijas de arcilla para albergar brotes de kelp en Cranberry Cove, apoyados por Ocean Wise. La iniciativa combina arte y conservación para fomentar la regeneración de kelp nativo en Nova Scotia, en un contexto de temperaturas oceánicas más altas.

Un proyecto que mezcla #arte y ciencia intenta rehabilitar bosques de #kelp nativo frente a la costa de Nueva Escocia, utilizando vasijas de #arcilla como sustrato para el crecimiento de esporas.

Kit Tymoshuk, estudiante de maestría en oceanografía de la Universidad Dalhousie, ha concebido un método innovador para apoyar la regeneración de kelp al incubar brotes en recipientes hechos con arcilla silvestre y arcilla comercial.

Estas vasijas se colocaron en Cranberry Cove en diciembre, con la esperanza de que sirvan como refugio para las primeras etapas de desarrollo del kelp y faciliten su anclaje en un entorno marino que ha sufrido el aumento de las temperaturas del océano.\n\nLa idea surge de una pregunta simple: ¿podría el kelp crecer sobre objetos de arcilla en lugar de las piezas de roca natural que se emplean en otras técnicas de restauración? El equipo ha investigado métodos de restauración conocidos como “green gravel”, donde se cultiva kelp en pequeños fragmentos de roca para luego dispersarlos en el agua.

En este caso, Tymoshuk buscó una alternativa más estéticamente integrada en el entorno natural, con la arcilla como elemento principal de la instalación.\n\nLas vasijas —diseñadas para presentar una textura externa que permita que el kelp tenga una buena adherencia y una geometría que permita la entrada de luz— fueron elaboradas en el taller del propio artista y luego sometidas a pruebas de calidad.

Para lograr un material resistente, recabaron arcilla de Stewiacke y Annapolis Royal, combinándola con una pequeña cantidad de arcilla comercial para asegurar que las piezas soportaran las exigencias de la cocción y las condiciones submarinas.

El proceso también contempló que las paredes fueran lo suficientemente casi verticales para maximizar la exposición a la luz y favorecer el crecimiento de las algas.\n\nLa financiación de CAD 5.000 recibida de Ocean Wise, una organización ambiental de la región Pacífico que apoya iniciativas de conservación, permitió adquirir materiales y realizar pruebas.

Al convertir esta cantidad a euros, equivale a aproximadamente 3.400 EUR al tipo de cambio vigente, estimándose 1 CAD ≈ 0,68 EUR. Este apoyo facilita no solo la adquisición de arcilla local sino la experimentación con distintos grados de textura y espesor en las vasijas.\n\nUna vez preparadas, las vasijas se trasladaron al Aquatron Laboratory de Dalhousie, donde se introdujeron esporas de kelp en un entorno controlado para evaluar la viabilidad de adherencia y progreso inicial.

Posteriormente, las vasijas se llevaron a Cranberry Cove para ser sumergidas en mar abierto y permitir que las esporas se asienten en un hábitat natural.

Ya se observaba el brote de kelp en la parte superior de algunas vasijas

Pasadas cinco semanas, ya se observaba el brote de kelp en la parte superior de algunas vasijas, señal de que el diseño podría favorecer el establecimiento de praderas kelpóneas en condiciones reales.

Después de este hito, fueron devueltas al sitio de Cranberry Cove junto a Teigan Labor, compañera de piso de Tymoshuk, que se encargó de documentar el avance del proyecto y de coordinar con buzos y snorkelistas que puedan aportar observaciones a futuro.\n\nEl objetivo es claro: convertir la instalación submarina en una plataforma educativa y de ciencia ciudadana que permita a la comunidad comprender la importancia de los ecosistemas de kelp y su papel como refugio y fuente de alimento para numerosas especies marinas.

En #Nova Scotia y a lo largo del Atlántico Norte, el kelp está bajo presión por el calentamiento de las aguas y la acidificación de los océanos; iniciativas como esta buscan no solo estudiar, sino actuar, mediante enfoques creativos que invitan a la participación pública.\n\nHistóricamente, los bosques de kelp han sido una pieza clave de la biodiversidad marina en la región atlántica. Su pérdida no solo reduce la productividad pesquera y la abundancia de fauna marina, sino que también afecta la protección costera, al disminuir la capacidad de los ecosistemas para absorber energía y mitigar el impacto de las tormentas.

En este contexto, el proyecto de Tymoshuk se suma a una serie de esfuerzos canadienses que exploran la restauración ecológica a través de aproximaciones que combinan arte, ciencia y educación ambiental.

Si las futuras revisiones muestran resultados positivos, estas vasijas podrían servir de modelo replicable para otras áreas costeras que buscan recuperar kelp y diversidad marina, manteniendo a la vez el vínculo entre comunidades, ciencia y creatividad.\n\nEn resumen, este proyecto no es solo una experiencia de laboratorio o una intervención de restauración; es una experiencia de aprendizaje colectivo que invita a observar, cuestionar y participar.

A través de una instalación submarina que también funciona como propuesta estética, se busca inspirar futuras iniciativas que protejan y restauren los ecosistemas marinos mientras fomentan una convivencia más consciente entre las personas y el océano.

Con el tiempo, la evolución de estas vasijas podría ofrecer datos valiosos sobre la capacidad de las estructuras hechas por humanos para convivir con la vida marina y contribuir a la resiliencia de los bosques de kelp frente al cambio climático.

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