Santander refuerza la prevención de la pornografía en adolescentes con talleres en 11 centros
La ciudad ha organizado talleres informativos para alumnos, docentes y familias, impartidos por el psicólogo clínico Alejandro Villena Moya, con el objetivo de prevenir el consumo de pornografía entre menores y promover una sexualidad responsable.
Más de 500 alumnos de 11 centros educativos de #Santander han participado esta semana en un programa de #prevención del consumo de #pornografía en adolescentes, una iniciativa que busca informar, orientar y reducir los riesgos asociados a este fenómeno en plena adolescencia.
Los talleres, de carácter informativo y práctico, iban dirigidos a alumnado, profesorado y familias, e han sido impartidos por el psicólogo clínico Alejandro Villena Moya.
Los centros Salesianos y el centro cívico de Tabacalera acogieron los seis talleres programados para alumnos de distintos centros, con atención especial a las dudas y a las conductas que pueden surgir a estas edades.
La concejala del área, Zulema Gancedo, acompañó a varios grupos y destacó la importancia de la iniciativa: no se trata solo de presentar la evidencia científica sobre el impacto que la exposición temprana a la pornografía puede tener en la #salud y el desarrollo, sino también de ofrecer pautas para rechazar su consumo y fomentar un desarrollo sano y una sexualidad responsable.
El objetivo, explicó, es que el entorno educativo y familiar tenga herramientas claras para abordar el tema con criterio y sin estigmas.
En el programa se organizó un día dedicado a los docentes y educadores, con el lema ‘No tengas miedo profe’, para que quienes trabajan con #adolescentes cuenten con líneas de actuación y apoyo.
A continuación, se celebró un día específico para familias, bajo el título ‘Pornografía y adolescencia, cómo encontrar luces en las sombras’, en el que participaron más de 90 personas.
El resto de sesiones se destinó a los estudiantes, en horario de mañana, a lo largo del miércoles, jueves y viernes.
La edil subrayó que esta acción se enmarca en las #políticas municipales de protección de los jóvenes y el bienestar de las familias
La edil subrayó que esta acción se enmarca en las políticas municipales de protección de los jóvenes y el bienestar de las familias, promovidas desde la Concejalía de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Salud, Autonomía Personal e Igualdad.
Según su valoración, la exposición temprana a contenidos pornográficos puede afectar la salud emocional, física y social de los menores, por lo que una intervención desde el entorno educativo y familiar, con la orientación de profesionales de la salud, es clave para evitar daños y orientar a los jóvenes hacia una sexualidad responsable.
Por cuestiones tecnológicas, la pornografía moderna ha cambiado mucho respecto al pasado: gran parte del acceso se da a través de internet y de dispositivos móviles, con contenidos de mayor calidad y mayor interactividad, a veces disponibles de forma gratuita y sin límites horaria.
En este contexto, el mensaje de la charla fue claro: hay que enseñar valores, límites y hábitos responsables para evitar conductas de riesgo.
A modo de contexto nacional, existen datos que señalan que una parte significativa de los jóvenes ha visto pornografía a edades tempranas. En España, la literatura recogida en distintos estudios señala que un alto porcentaje de adolescentes de 14 a 18 años ha visto pornografía al menos una vez, y la edad media de inicio oscila entre los 12 y 13 años, con casos que sitúan el primer contacto incluso antes.
La evidencia científica vincula el consumo con posibles efectos en la regulación emocional y en las relaciones interpersonales, y advierte sobre el riesgo de normalización de conductas inapropiadas o violentas.
La concejala concluyó diciendo que, para combatir estos riesgos, es fundamental sumar esfuerzos entre escuelas y #familias y que el Ayuntamiento seguirá promoviendo iniciativas de #educación sexual y alfabetización digital, apoyadas por profesionales de la salud, para que los jóvenes desarrollen una autonomía plena y una vida adulta con menos riesgos.