López Miras entrega a la Cofradía del Perdón las imágenes del Calvario restauradas por la Comunidad
Fernando López Miras entrega a la Cofradía del Perdón las tres tallas que componen el paso del Calvario, restauradas por el Centro de Restauración de la Región para frenar su deterioro y reforzar su estabilidad. Un gesto de conservación del patrimonio y de la historia de Murcia, a escasos días de la Semana Santa.
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, anunció hoy una entrega que une devoción y patrimonio: las tres imágenes que componen el paso del #Calvario han sido restauradas por el #Centro de Restauración de la Región y ya están en manos de la #Cofradía del Perdón para volver a salir a la calle en la próxima Semana Santa.
El acto, que tuvo lugar en la Iglesia de San Antolín de Murcia, reunió a la propia cofradía y a autoridades regionales para presentar una intervención larga y minuciosa que buscaba frenar el desgaste provocado por años de uso procesional, recuperar la lectura estética original de las piezas y reforzar su estabilidad estructural.
Las tallas que componen este conjunto procesional son la Dolorosa, obra de Roque López; San Juan, de Francisco Salzillo; y María Magdalena, de Francisco Sánchez Araciel.
Las tres forman un bloque artístico y devocional que data de finales del siglo XIX y que, junto con otros elementos, da forma al Calvario que acompaña la #Semana Santa de Murcia, declarada de Interés Turístico Internacional.
La intervención fue realizada en el Centro de Restauración de la Región con un objetivo claro: conservar el #patrimonio más sensible y asegurar que estas piezas permanezcan en buenas condiciones para las generaciones futuras.
En palabras de López Miras, esta actuación demuestra el compromiso del Gobierno regional con la protección de la #imaginería procesional y la necesidad de cuidar las obras que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Durante el encuentro, el presidente mostró su satisfacción por el resultado y agradeció a la dirección y a los técnicos del Centro de Restauración de la Región.
“Hoy hemos hecho nuestro trabajo”, afirmó, en alusión a la responsabilidad de la administración con el patrimonio. También tuvo palabras para la Cofradía: “tan solo queda poco para que, en las calles de Murcia, esta agrupación vuelva a ofrecer un museo vivo formado por estas piezas de arte”.
La intervención en cada una de las esculturas se ha decidido para abordar problemas distintos derivados del uso litúrgico y del envejecimiento de los materiales, sin perder de vista la línea histórica y cromática original.
En la Dolorosa, de Roque López, se realizó una consolidación del enlenzado, una limpieza físico-química para eliminar suciedad acumulada y una revisión de reintegraciones anteriores que habían afectado al color.
Se repararon dedos fracturados, se sustituyeron pestañas y lágrimas y se reforzó la estructura interna de la peana, con el fin de garantizar que la talla aguante de nuevo las condiciones de la procesión.
De Salzillo
San Juan, de Salzillo, recibió un estudio estructural mediante endoscopia y rayos X para entender el alcance de restauraciones realizadas en 1896 y, a partir de ahí, se llevó a cabo una limpieza general y una adecuación cromática de elementos cuya tonalidad se había desvanecido.
También se sustituyeron las pestañas para recuperar la lectura visual original de la talla.
Por último, María Magdalena, de Sánchez Araciel, recibió una limpieza de la policromía de la capa policroma y se recuperó la policromía original del manto, tras retirar repintes syntéticos que se habían aplicado con el paso de los años.
Además, se aplicó una consolidación puntual en zonas de riesgo y en el soporte textil del enlenzado, y se realizaron reintegraciones cromáticas para unificar el aspecto general.
En las tres piezas se cuidó que la fijación de manos y otros elementos fuese reversible, por si en el futuro fuera necesario.
Asimismo,, en colaboración con la cofradía, se renovaron elementos de fijación originales, colocados en 1896 por el autor, con el objetivo de incrementar la estabilidad y asegurar que las esculturas puedan convivir en el paso procesional sin riesgos.
Este conjunto, nacido en 1896 en el taller de Francisco Sánchez Tapia e integrado por obras de Salzillo, #Roque López y Sánchez Araciel, forma parte del paisaje cultural y devocional de #Murcia y su conservación es vista como un deber cívico.
El Calvario es, para muchos, una parte esencial de la memoria de la ciudad y una pieza destacada de la Semana Santa, que cada año reúne a miles de fieles y visitantes, y que ya está a la vuelta de la esquina: tan solo quedan días para ver, de nuevo, la imaginería procesional que acompaña a la ciudad en una de sus citas culturales más importantes.
La entrega de las imágenes restauradas se enmarca en un esfuerzo continuo por preservar el patrimonio murciano y por garantizar que estas obras sigan siendo accesibles a la ciudadanía, desde la fe y el interés cultural.
La Semana Santa de Murcia, con su valor histórico y turístico, continúa siendo un referente regional y nacional, y estas restauraciones ayudan a mantener vivo ese legado para quienes visten sus calles de arte, tradición y memoria.