Madrid endurece la regulación de viviendas y apartamentos turísticos: más requisitos, límites y control
Madrid Turismo 25 March, 2026

Madrid endurece la regulación de viviendas y apartamentos turísticos: más requisitos, límites y control

La Comunidad de Madrid aprueba una modificación del decreto que regula las viviendas y apartamentos de uso turístico (VUT), aumentando el equipamiento mínimo, el tamaño de estancias, la ocupación y estableciendo quién debe declarar la actividad. También se fijan límites a nivel municipal y se refuerza el plan de control.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de #Madrid ha aprobado una modificación del decreto que regula los apartamentos y viviendas de uso turístico, las conocidas VUT, para endurecer los requisitos de #equipamiento y servicios que deben ofrecer estos alojamientos.

En la práctica, la norma moderna los exige con más rigor para garantizar una oferta de calidad y, sobre todo, proteger a quienes buscan alojamiento en la región.

Entre las novedades, se fija el tamaño mínimo de cada estancia, la ocupación máxima y el contenido básico que deben aportar: ropa de cama, toallas y productos para el baño y la mesa, además de la vajilla, cubertería, cristalería y utensilios de cocina.

Este paquete mínimo sirve para evitar que deficientes condiciones de habitabilidad estropeen la experiencia del visitante. Asimismo, se prohíbe ejercer la actividad en viviendas de protección pública o en inmuebles donde lo decidan las comunidades de vecinos, lo que sitúa el control en el marco de cada actuación urbanística y de convivencia.

El objetivo declarado es actualizar las exigencias para las #VUT y garantizar la confortabilidad de los alojamientos. En la práctica, esto afecta a apartamentos de categorías 4, 3, 2 y 1 llave, e incluye aspectos como iluminación adecuada, ventilación y capacidad, entre otros criterios.

Además, el texto señala que corresponde a los ayuntamientos, mediante sus planes urbanísticos y ordenanzas, fijar límites al número máximo de viviendas de uso turístico por edificio, área o zona.

Otra novedad relevante es que serán los titulares de la actividad de alojamiento turístico, y no necesariamente los propietarios de los inmuebles, quienes deben presentar la declaración responsable para poner en marcha el servicio.

Este cambio busca clarificar la responsabilidad administrativa y facilitar la verificación de quien realmente opera la actividad.

La modificación normativa forma parte del Plan de refuerzo y control de estas viviendas en la región

La modificación normativa forma parte del Plan de refuerzo y control de estas viviendas en la región, iniciado en la segunda mitad de 2024. Este plan ha permitido avanzar en un modelo de gestión turística que pretende competir en igualdad de condiciones y fomentar un turismo de alto valor en la Comunidad.

Las cifras de este proceso muestran un fuerte incremento del control: en 2024 se registraron 1.153 bajas de VUT, frente a 3.053 bajas en 2025, lo que representa un incremento del 164,8%. En los dos primeros meses de 2026 se han producido 341 bajas más.

En cuanto a la actividad inspectora, 2024 cerró con 481 #inspecciones y 2025 con 588, lo que supone un incremento anual del 22,3%. En términos de resultados, hace dos años el 90% de las inspecciones concluía con sanción, mientras que en 2025 ese porcentaje se situó en el 85,71%, manteniéndose en niveles muy altos.

La Comunidad de Madrid ha impuesto sanciones de alrededor de medio millón de euros en materia de VUT durante los dos últimos ejercicios, cifra que refleja el peso del control en la gestión de estas viviendas.

El dato del Instituto Nacional de Estadística señala que en la Comunidad de Madrid existen 15.309 viviendas de uso turístico, que suman 50.675 plazas de alojamiento. Esta cifra ha bajado respecto a mediciones anteriores, con una caída del 17,5%. El INE añade que las VUT en Madrid representan aproximadamente el 0,52% del total de viviendas, lo que sitúa a la región como la comunidad autónoma con menor peso relativo del turismo en el parque residencial.

En un marco histórico, estas medidas responden a un esfuerzo por ordenar una actividad que crece de forma rápida en determinadas zonas, al tiempo que se busca evitar desequilibrios en el urbanismo y problemas de convivencia.

Con todo, la política madrileña mantiene la vista puesta en un turismo más regulado, supervisado y compatible con la calidad de vida de quienes viven en la región y con la oferta turística que atrae a visitantes de todo el país y del extranjero.

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