Un avance histórico en hipertensión portal: el Ramón y Cajal lidera un tratamiento más seguro y personalizado desde el inicio
El Hospital Universitario Ramón y Cajal consigue un procedimiento pionero para hipertensión portal que facilita un ajuste más preciso y seguro desde el inicio, situándose entre los pioneros internacionales y fortaleciendo la atención de pacientes con esta enfermedad en toda España.
En la Comunidad de Madrid, el Hospital Universitario Ramón y Cajal, un centro público, ha conseguido por primera vez un procedimiento innovador para tratar la hipertensión portal, una enfermedad que eleva la presión en la vena porta, la ruta que lleva la sangre desde el intestino al hígado.
Este hito coloca al centro entre los pioneros a nivel internacional en este campo.\n\nEl procedimiento consiste en una comunicación entre la vena porta y la vena hepática mediante la implantación de una nueva prótesis que permite elegir un calibre menor que el utilizado hasta ahora.
Este ajuste más fino no solo reduce el riesgo para el paciente, también acelera la personalización del tratamiento para cada persona, algo clave cuando se trata de enfermedades complejas del hígado.
En pocas palabras, se gana seguridad y precisión desde el inicio del proceso.\n\nEste logro representa un cambio de paradigma al favorecer un ajuste más preciso y seguro desde el primer momento. Detrás está la Unidad de Enfermedad Vascular Hepática, acreditada como CSUR, Centro de Referencia Nacional, dependiente del hospital. Desde 2020, este servicio ha atendido a más de 650 pacientes de toda España, ha realizado más de 250 TIPS y más de 50 recanalizaciones portales complejas.
Es decir, no es un experimento aislado sino una trayectoria consolidada que ahora da un salto con este nuevo método.\n\nEl equipo ha desarrollado técnicas muy especializadas, como los abordajes transesplénico y transmesentérico para trombosis complejas, el cierre de colaterales portosistémicas con tapones vasculares y la embolización retrógrada de varices.
En el terreno quirúrgico, el centro acumula experiencia en reconstrucciones vasculares difíciles en trasplante hepático, como la anastomosis renoportal.
\n\nEl responsable de coordinar este logro es un equipo de Radiología Intervencionista
Todo ello posiciona al Ramón y Cajal como referente internacional en este campo, al combinar tecnología de última generación con una experiencia humana y clínica que trasciende fronteras.\n\nEl responsable de coordinar este logro es un equipo de Radiología Intervencionista, con profesionales de alto nivel como Andreína Olavarría, José Urbano, Javier Blázquez, Jorge Cobos, Ana Palomera, Ruth Romera y Lucía Torres.
A su lado trabaja una unidad de hemodinámica hepática y la colaboración estrecha de múltiples servicios del hospital. En la dirección clínica, el proyecto cuenta con el liderazgo del Dr. Luis Téllez, y la participación de especialistas en Radiología, Gastroenterología y Hepatología, Cirugía General (hepática y de trasplante), Hematología, Medicina Interna, Anatomía Patológica, Enfermedades Infecciosas, Cardiología y otras áreas.
Este modelo multidisciplinar es la fórmula para abordar pacientes complejos de todo el territorio nacional y seguir impulsando la innovación clínica.\n\nMás allá de la técnica en sí, este avance refuerza la idea de que la #sanidad pública puede combinar ciencia, experiencia y coordinación para mejorar resultados.
Los responsables subrayan que la colaboración entre departamentos y la disponibilidad de infraestructuras modernas permiten asumir desafíos que antes parecían reservados a centros de referencia en otros países.
El objetivo es claro: seguir avanzando para que millones de personas con #hipertensión portal reciban soluciones más seguras y personalizadas, con menos riesgos y más eficacia.\n\nEn resumen, este hito en el Ramón y Cajal no es solo una noticia médica; es una señal de que la innovación sanitaria puede traducirse en beneficios reales para pacientes y familias, con un impacto que llega a todo el país.
Este tipo de avances refuerza la capacidad de España para liderar en áreas de alta complejidad clínica y sanitaria, a la vez que consolida la confianza en la sanidad pública como pilar de progreso y bienestar.