La Comunidad de #Madrid ha presentado un ambicioso proyecto para la construcción de 40 nuevas #residencias y 40 #centros de día destinados a personas #mayores y dependientes, con el objetivo de que estén operativos para el año 2030.
La iniciativa fue anunciada por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, durante el Debate del Estado de la Región. En este sentido, el Gobierno regional está en conversaciones con el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa para explorar opciones de financiación a través de préstamos que faciliten la ejecución de estos proyectos a las entidades sociales que sean seleccionadas en los próximos procesos de licitación.
Según se informa, la inversión total para la implementación de este plan superará los 500 millones de euros, que se gestionarán mediante un modelo de colaboración público-privada.
Este proyecto resultará en la creación de 2.460 plazas residenciales y 804 para atención diurna, lo que amplía significativamente la capacidad de la red pública de servicios sociales disponible para la población anciana y dependiente del distrito.
Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, destacó en un desayuno informativo que ya se están evaluando terrenos ofrecidos por diferentes ayuntamientos, y que se planea una comunicación formal con todos los consistorios de la región para considerar todas las posibles ubicaciones.
Las decisiones sobre la ubicación de estas nuevas instalaciones se tomarán considerando la demanda de plazas en cada zona, así como la existencia de otros centros de atención en la comunidad.
Además, la consejería ha aprobado una nueva norma de acreditación, destinada a elevar los estándares de calidad de los centros y servicios de atención social dentro de la red pública.
Todos los centros ya acreditados contarán con un plazo de dos años para adaptarse a los nuevos requisitos, que serán aplicables a los nuevos centros desde su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
Las nuevas residencias de mayores tendrán una capacidad máxima de 150 plazas
Las nuevas residencias de mayores tendrán una capacidad máxima de 150 plazas, mientras que los centros para personas con discapacidad estarán limitados a 50.
Al menos el 50% de las habitaciones en estas residencias serán individuales, y la convivencia en las compartidas estará limitada a un máximo de dos personas.
Se implementarán unidades de convivencia que imitarán la estructura y el ambiente de un hogar, cada una conformada por un máximo de 25 residentes, que contarán con áreas comunes, cocina, comedor y sala de estar.
La consejera enfatizó que cada residente tendrá un plan de atención individualizado, adaptado a sus características y necesidades, incluyendo la asignación de un profesional de referencia que ofrecerá atención directa.
Este plan se revisará al menos cada seis meses y tomará en cuenta la historia personal de cada residente, sus preferencias y valores.
Para garantizar una atención adecuada, la nueva normativa establece ratios mínimas de personal que oscilan desde 0,45 para residencias con más de 50 plazas, a 0,23 en centros de atención diurna.
Estos cambios marcan un paso importante hacia la mejora en la calidad de vida de los mayores y personas con discapacidad en la Comunidad de Madrid.