Madrid impulsa el empleo con alianzas entre universidades y empresa: así se forjan los perfiles del futuro
La consejera madrileña defiende la colaboración entre universidades, empresas y centros de investigación para preparar a las personas para el mercado laboral, con foco en la IA, perfiles técnicos y la formación flexible.
La jornada Empleabilidad y Formación Universitaria: Desafíos y Oportunidades, organizada por CEIM y la Conferencia de Consejos Sociales de las #Universidades Públicas de la Comunidad de Madrid, dejó claro un mensaje central: para que la gente tenga trabajo hay que poner a la hora de la verdad lo que se enseña en las aulas al servicio de la economía real.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, fue la encargada de defender esa idea en la inauguración del encuentro, al que acudieron representantes del tejido empresarial, académico e institucional.
Zarzalejo subrayó que la colaboración entre universidades, empresas, industria y centros de investigación no es una moda, sino una necesidad para afrontar el cambio de era que ya se ve en la calle: menos trabajos facilitates y más tareas con retos técnicos y digitales.
En palabras simples para entenderlo: si las empresas piden gente con determinadas habilidades, la formación debe ir a su encuentro y no al revés.
Durante el acto, distintos ponentes destacaron el papel de la Inteligencia Artificial como una fuerza que transforma el mercado de trabajo y los perfiles profesionales que se buscan.
No se trata solo de saber usar una máquina o un software, sino de dominar un conjunto de competencias que combinan lo técnico con lo transversal: pensamiento crítico, capacidad para resolver problemas, trabajo en equipo y una buena dosis de alfabetización digital.
En este marco, la #colaboración público-privada aparece como la llave para que las academias ajusten sus ofertas a lo que las empresas necesitan hoy y mañana.
Uno de los focos prácticos del debate fue la formación dual y la flexibilidad de los itinerarios formativos. Los grados duales, que combinan estudios universitarios con experiencia laboral en empresas, y la posibilidad de adaptar las trayectorias formativas a ritmos y horarios diferentes, fueron vistos como herramientas útiles para acelerar la inserción laboral y mejorar la productividad.
Se destacó que estos modelos permiten a las empresas asegurar talento cualificado mientras se reduce la brecha entre la teoría y la realidad del día a día en los puestos de trabajo.
La región ha apostado por un marco de cooperación entre universidades y empresas para impulsar la innovación
Para entender la relevancia de este enfoque, basta mirar lo que sucede en el entorno económico madrileño y español en los últimos años. La región ha apostado por un marco de cooperación entre universidades y empresas para impulsar la innovación, la creación de #empleo y la competitividad.
En ese recorrido, CEIM (Confederación Empresarial de Madrid-CEOE) y la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Públicas han jugado un papel destacable, promoviendo puentes entre la formación académica y la actividad empresarial real.
Además, la experiencia de los grados duales y de la formación flexible no es un fenómeno aislado: se ha ido expandiendo con decisiones de distintas comunidades y universidades, buscando una mayor adecuación de la oferta educativa a las demandas del mercado y a las dinámicas de la economía digital.
En resumen, la propuesta defendida durante la jornada es simple en su propósito, pero ambiciosa en su alcance: que la #educación universitaria deje de verse como un fin propio y pase a ser un instrumento directo para crear empleo de calidad.
Con la IA transformando perfiles y procesos, la respuesta no es menos educación, sino educación más ajustada, más práctica y más capaz de conectar con la realidad de empresas, industrias y centros de investigación.
Si se logra esa conexión, se facilita que jóvenes y trabajadores puedan avanzar con confianza hacia un mercado laboral más dinámico y con mejores oportunidades, sin perder de vista que la formación continua y la actualización de competencias serán necesarias durante toda la vida laboral.