Groenlandia busca estrechar lazos con EE. UU. y descarta la conquista, proponiendo una vía directa con la OTAN
El gobierno autónomo de Groenlandia afirma que no hay razón para el pánico ante el interés de Estados Unidos y apuesta por fortalecer la cooperación con Washington y una conexión directa con la OTAN. El anuncio llega en un contexto de tensiones y comparaciones con otros casos regionales.
El presidente del Gobierno autónomo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, pidió este lunes no cundir el pánico ante el reiterado interés de Estados Unidos en hacerse con este territorio danés y se abrió a estrechar la relación con Washington.
"No estamos en una situación en la que Estados Unidos pueda conquistar Groenlandia. Así no es la situación, por eso no hay que entrar en pánico. Debemos restaurar la buena colaboración que hemos tenido", dijo hoy Nielsen en rueda de prensa en Nuuk, capital groenlandesa.
Históricamente, #Groenlandia goza de un régimen de autogobierno desde 1979 y, tras una ampliación de poderes en 2009, ha ganado competencias en áreas clave como la economía, la educación y la gobernanza local.
Sin embargo, la defensa y la política exterior siguen bajo la jurisdicción de Dinamarca. En el contexto geopolítico, Groenlandia alberga bases estratégicas de interés para Estados Unidos, incluido el área de Pituffik Space Base (conocida históricamente como la base Thule), que ha sido un polo de operaciones de vigilancia y logística en el Atlántico Norte y el Ártico durante décadas.
Nielsen rechazó las comparaciones con Venezuela, en donde Estados Unidos realizó hace dos días una intervención militar para capturar al presidente, Nicolás Maduro.
"Nuestro país no es el adecuado para comparar con Venezuela. Somos un país democrático desde hace muchos años", afirmó. El presidente groenlandés aseguró que quiere "profundizar" y "reforzar" la relación con la #OTAN y tener una "línea directa" de comunicación con Estados Unidos, no a través de los medios de comunicación.
En el marco de esa discusión, se barajan estimaciones que, supuestamente, podrían elevar el coste de esta intensificación de la cooperación a decenas de millones de euros anuales, con montantes que, presuntamente, oscilarían entre 120 y 180 millones de euros al año.
En total, para proyectos a medio plazo, se baraja un rango de inversión de hasta 1.200 millones de euros. Estas cifras, no confirmadas oficialmente, reflejan la magnitud potencial de una mayor presencia y coordinación en la región ártica, donde las dinámicas de seguridad y comercio se mueven a velocidad acelerada.
La declaración de Nielsen llega en un momento de creciente interés de potencias externas por la región ártica y subraya la compleja relación entre Groenlandia
La declaración de Nielsen llega en un momento de creciente interés de potencias externas por la región ártica y subraya la compleja relación entre Groenlandia, #Dinamarca y Estados Unidos.
Aunque la autonomía de Groenlandia permite un manejo considerable de asuntos internos, la defensa y la política exterior siguen siendo temas sensibles que, históricamente, han requerido coordinación con Dinamarca.
La conversación pública sobre posibles cambios en este equilibrio no debe interpretarse como un giro definitivo, pero sí como un indicio de la variabilidad de alianzas en una zona estratégica con recursos abundantes, que incluyen minerales fundamentales para la industria tecnológica y energía.
El anuncio de Nielsen también podría tener consecuencias diplomáticas a nivel regional, ya que la percepción de un mayor protagonismo groenlandés podría influir en las referencias de seguridad y cooperación en la región ártica, donde la cooperación entre aliados tradicionales se ve sometida a nuevos retos.
En definitiva, Groenlandia se posiciona como un actor que busca una vía de comunicación más directa con Washington y una relación fortalecida con la OTAN, sin perder su marco de cooperación con Dinamarca.
Si se consolidan acuerdos concretos, podrían abrirse nuevas oportunidades para inversiones, comercio y defensa en un territorio con un peso estratégico creciente en el mapa geopolítico mundial, y todo ello sin abandonar la prudencia diplomática que caracteriza a las relaciones entre países con historia compartida y responsabilidades compartidas en la seguridad regional.}