Cuba condena la imposición de aranceles estadounidenses al petróleo y advierte sobre efectos en la región
La Habana critica la nueva medida de Washington que grava los suministros de crudo a la isla y analiza posibles impactos económicos para Cuba y sus socios.
La Habana reaccionó con una condena contundente a la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a los suministros de #petróleo que llegan a la isla desde diversos países.
En un mensaje difundido por redes, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla describió la medida como una agresión brutal y advirtió que podría equivaler a un bloqueo de facto sobre el suministro de combustible a Cuba.\n\nEl decreto de la Casa Blanca, presentado como una herramienta de seguridad energética, es leído por La Habana como un intento más de presionar a la nación caribeña.
Las autoridades cubanas indican que la iniciativa podría desatar nuevas tensiones en la región y, de aprobarse, complicaría las ya difíciles condiciones de importación de crudo y derivados que la isla ha gestionado durante años.\n\nContexto histórico y económico: desde la década de 1960 Estados Unidos mantiene un embargo que ha condicionado el intercambio comercial con la isla y ha sido reforzado o modificado a lo largo de las administraciones.
Cuba ha dependido históricamente de importaciones de petróleo y derivados gestionadas en una cadena internacional de proveedores, buscando diversificar sus socios para sortear las restricciones.
Este marco histórico ayuda a entender la intensidad de la reacción cubana ante medidas que afectan el flujo de crudo y sus derivados
Este marco histórico ayuda a entender la intensidad de la reacción cubana ante medidas que afectan el flujo de crudo y sus derivados, componentes críticos para transporte, generación eléctrica y servicios básicos.\n\nSupuestamente, si se aplica un arancel, el coste adicional para refinadores y distribuidores europeos que suministran a #Cuba podría situarse entre 40 y 100 millones de euros anuales.
Estas estimaciones dependen de la estructura del arancel, del precio internacional del petróleo y de la composición exacta de las importaciones cubanas en cada periodo.
En consecuencia, el impacto comunitario sería variable, pero los cálculos iniciales apuntan a un incremento de costos que, en última instancia, podría trasladarse a precios para consumidores y empresas en la región.\n\nPresuntamente, analistas señalan que la medida podría tensar las relaciones comerciales entre Estados Unidos, Cuba y posibles socios, y que, según escenarios, la decisión podría generar reacciones de otros proveedores que buscan aprovechar la oportunidad, afectando a la logística y a los precios regionales.
A ello se suma que las fricciones políticas pueden dificultar acuerdos de suministro y aumentar la volatilidad de los mercados energéticos.\n\nEl conflicto permanece y la región observa. La Isla reiteró que su derecho a la autodeterminación y a la estabilidad económica no debe depender de sanciones externas. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue evaluando la situación, con voces que llaman a evitar la escalada y a buscar soluciones diplomáticas para evitar un impacto mayor en los ciudadanos.