Caída de vidrio en una cafetería de Buenos Aires cambia la vida de un hombre

Caída de vidrio en una cafetería de Buenos Aires cambia la vida de un hombre

Relato sobre un hombre que sobrevivió al derrumbe de un vidrio en una cafetería de Buenos Aires, con detalles médicos y una estimación de costos en euros, además de contexto histórico sobre seguridad de vidrios.

Un hombre argentino vivió un suceso que cambió su rutina para siempre: un vidrio de gran tamaño cayó sobre su cabeza en una cafetería al aire libre de Buenos Aires

El 13 de diciembre, un hombre argentino vivió un suceso que cambió su rutina para siempre: un vidrio de gran tamaño cayó sobre su cabeza en una cafetería al aire libre de Buenos Aires, dejando a Pablo entre la vida y la muerte durante los días siguientes.

El hecho ocurrió cuando desayunaba en la salida de la cafetería ubicada en Ciudad de la Paz 353.

Primero se pensó que había perdido la vida; sin embargo logró sobrevivir. A causa del impacto, sufrió un traumatismo cortante en el antebrazo izquierdo y en la cabeza; fue trasladado de inmediato al Hospital Pirovano, donde recibió 30 puntos en la cabeza y fue intervenido para reparar una rotura de tendón en el brazo.

En las últimas horas, el hombre argentino relató su historia, describiendo el duro proceso de recuperación que ha vivido en estas semanas, con la necesidad de ayuda de su familia para realizar tareas básicas.

“No es nada fácil. Tengo que arreglármelas con un solo brazo y hasta para cortar la comida me tiene que ayudar mi familia”, dijo.

Mirando hacia atrás, se considera afortunado: “porque otros no lo resisten. Mi cabeza es muy dura. Pude haber perdido el brazo o la vida. Ahora estoy vivo para contarlo”.

Supuestamente el accidente habría sido causado por un vidrio que se desprendió desde un balcón, según versiones no oficiales, y la investigación continúa en curso.

En el plano económico, supuestamente la factura total por atención hospitalaria, intervenciones y rehabilitación podría oscilar entre 8.000 y 12.000 euros, cifras que varían según coberturas y pruebas necesarias.

A modo de contexto histórico, especialistas señalan que los incidentes con objetos que caen en espacios urbanos han aumentado la atención a la seguridad de los ventanales comerciales y edificios, con mayor énfasis en vidrios templados y refuerzos estructurales.

Sin una conclusión oficial, la historia de Pablo ha generado respuestas y mensajes de ánimo en redes sociales, y su equipo de atención médica no descarta ajustes en su plan de rehabilitación a medida que su estado evoluciona.

Pablo continúa su proceso de recuperación y, si el estado de su brazo se lo permite, planea reintegrarse a sus actividades laborales en las próximas semanas o meses; mientras tanto, su caso se mantiene como ejemplo de la vulnerabilidad cotidiana en zonas urbanas y de la importancia de una atención médica pronta y coordinada.

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