La Coruña inicia la retirada de la duna de Riazor para dejar la playa lista para el verano

La Coruña inicia la retirada de la duna de Riazor para dejar la playa lista para el verano

El Ayuntamiento de La Coruña inicia el 4 de mayo la retirada de la duna de arena de 360 metros en la playa de Riazor para proteger el Paseo Marítimo, tras los temporales de invierno. Además de la retirada, se limpiarán duchas y lavapiés, se instalarán casetas de socorristas y de educación ambiental y se realizarán tareas para que las playas estén operativas desde el 15 de junio.

En La Coruña, el Concello pone en marcha este lunes 4 de mayo las obras para retirar la #duna de arena de 360 metros de longitud que protege el Paseo Marítimo frente a los temporales.

La duna se instaló a finales de octubre del año pasado y, a finales de enero, se realizaron trabajos de reconstrucción para reparar los daños provocados por las borrascas Joseph e Ingrid, con rachas de viento superiores a 100 km/h y olas que superaban los nueve metros.

No solo se quitará la duna: también se desenterrará y limpiará las duchas y lavapiés de todas las #playas urbanas y se comprobará su funcionamiento

Para retirar este elemento de protección, se emplearán dos bulldozers y una retroexcavadora que moverán miles de metros cúbicos de arena. A la vez, no solo se quitará la duna: también se desenterrará y limpiará las duchas y lavapiés de todas las playas urbanas y se comprobará su funcionamiento, se instalarán las casetas de socorristas y la de educación ambiental, y se llevarán a cabo otras tareas para poder disfrutar de los arenales de #La Coruña a partir del 15 de junio, según explicó la concejala de Medio Ambiente, Yoya Neira.

La duna de #Riazor se levantó por primera vez en 1995 como respuesta a un temporal que derribó la antigua balaustrada del Paseo Marítimo a su paso por este arenal.

Aunque cada temporada tiene sus idas y venidas, estas dunas de protección forman parte de una estrategia de la ciudad para preservar la playa y el paseo frente a temporales, y se evalúa con datos de viento, oleaje y ocupación de la playa para decidir si conviene retirarlas o mantenerlas durante el invierno.

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