Derrota de Manchester City en Noruega desata promesa de devolución de entradas
Manchester City cayó 3-1 ante Bodo/Glimt en la Champions League 2025-26 y sus capitanes anunciaron la devolución del coste de las entradas a 374 aficionados que viajaron a Noruega.
Manchester City vivió un bochorno en la séptima fecha de la fase de grupos de la #Champions League 2025-26 al perder 3-1 frente a Bodo/Glimt, duelo disputado en suelo noruego.
El resultado dejó a la escuadra de Manchester en una situación incómoda y encendió las alarmas entre directivos y afición.
El propio entrenador, Josep Guardiola, se mostró visiblemente dolido tras el pitido final y dejó claro que no basta con mirar hacia delante: 'Tenemos la sensación de que todo está yendo mal, pero hay que cambiar eso'.
Esa frase resume la sensación general en el vestuario, donde la necesidad de respuestas rápidas se hizo evidente ante un rival que sorprendió por su intensidad y por aprovechar cada error del rival.
Al día siguiente, y según informes citados por ESPN, los capitanes Bernardo Silva, Rúben Dias, Erling Haaland y Rodri habrían enviado un comunicado en el que anunciarían la devolución del coste de las entradas a los 374 aficionados que viajaron para ver el encuentro en Bodø, localidad noruega.
Supuestamente, la cifra total alcanza los 13.500 dólares, lo que, convertido a euros con un tipo de cambio aproximado de 0,92 EUR por 1 USD, equivale a alrededor de 12.420 euros.
'Cubrir el costo de estas entradas para los aficionados que viajaron a Bodø es lo mínimo que podíamos hacer', indicaron los referentes del equipo en la misiva, y añadieron que 'estamos listos para pelear el sábado ante Wolverhampton y el próximo miércoles cuando recibamos a Galatasaray en el Etihad'.
Estas palabras fueron vistas por analistas de la prensa deportiva como un gesto de reconocimiento hacia la fidelidad de la afición, especialmente en un contexto de resultados adversos.
La #controversia giró en torno a si la devolución de entradas es una solución suficiente para compensar un mal rendimiento
La reacción en el entorno futbolístico no tardó en llegar. En general, la controversia giró en torno a si la devolución de entradas es una solución suficiente para compensar un mal rendimiento, o si, por el contrario, la entidad debería priorizar cambios estratégicos de cara a los próximos compromisos de la temporada.
En el plano deportivo, el choque dejó claro que Bodo/Glimt, en su estadio, supo presionar alto y aprovechar las concesiones defensivas del City para generar contragolpes letales.
Aunque el club inglés ha sido históricamente uno de los grandes protagonistas de la Premier League y ha disputado varias fases finales de la Champions en tiempos recientes, este tropiezo subraya que ninguna campaña está libre de momentos complicados, por más que el talento individual de Haaland, De Bruyne u otros nombres de la plantilla esté por encima del promedio.
Históricamente, City ha mantenido un estatus de élite en el fútbol europeo, con varias campañas de alto rendimiento y una generación que ha marcado época en casa.
Sin embargo, la Champions, como género, exige consistencia y adaptabilidad ante rivales que, aun con menos renombre, saben aprovechar las oportunidades cuando la forma del momento no es la óptima.
Este partido en Noruega pasa a sumar un capítulo más a una temporada que continúa ofreciendo lecciones sobre la gestión de rotaciones, la precisión táctica y la capacidad de reacción ante la adversidad.
Presuntamente, el club no ha comunicado de forma oficial cambios radicales en la plantilla para los próximos encuentros, pero diversos medios señalan que la dirección técnica podría revisar ciertos aspectos del plan de juego para reforzar la salida de balón y la presión tras pérdida.
Mientras tanto, la afición aguarda con atención las batallas ligueras y continentales que vienen por delante, en la certeza de que pequeñas adaptaciones pueden marcar la diferencia entre una campaña de frustración y una de triunfo sostenido.