Tres décadas de trasplantes hepáticos en Euskadi: evolución y resultados del programa de Osakidetza
Informe sobre la trayectoria de los trasplantes de hígado en Euskadi desde el primer procedimiento en 1996, con avances médicos, perfiles de donantes y retos futuros para Osakidetza.
Con motivo del Día Mundial del Trasplante, que se celebra el 27 de febrero, #Osakidetza recuerda un hito decisivo en la #historia sanitaria de Euskadi: el primer trasplante de #hígado realizado en la red pública vasca, el 1 de febrero de 1996, en el Hospital Universitario Cruces.
Aquel procedimiento marcó el inicio de un programa que, tres décadas después, suma casi dos mil intervenciones y ha convertido a Cruces en un centro de referencia para el trasplante hepático y el manejo de las enfermedades hepáticas avanzadas.
Este logro se sustenta en la generosidad de las personas donantes y de sus familias, cuya implicación resulta imprescindible para sostener la actividad.
Treinta años después, el programa de trasplante hepático de Osakidetza mantiene un ritmo sólido y ha logrado que Cruces se sitúe entre los tres centros del Estado con mayor actividad anual, superando las setenta intervenciones de hígado por año y alcanzando un máximo histórico de 87 trasplantes en 2016.
En paralelo, #Euskadi ha destacado por su elevada aportación a la #donación de órganos y por la consolidación de un sistema que ha colocado a Osakidetza entre los referentes a nivel internacional.
El recorrido de avances ha ido acompañado de hitos quirúrgicos y tecnológicos que han ampliado las posibilidades terapéuticas y mejorado los resultados.
En 2003 se llevó a cabo el primer trasplante hepático en una persona con VIH, un hito que dio confianza para ampliar criterios de selección y demostró que los pacientes bien escogidos pueden presentar resultados similares a los de la población VIH negativa.
Ese periodo también marcó el inicio de la donación en asistolia, modalidad que hoy representa una parte significativa de las donaciones en el centro.
Durante la década siguiente se incrementaron las mejoras terapéuticas y organizativas. En 2015 se introdujeron antivirales de acción directa frente a la hepatitis C en los ámbitos pre y postrasplante, transformando de forma notable la evolución de estos pacientes.
También se ampliaron las indicaciones con la adopción del AFP score como herramienta de selección para pacientes con hepatocarcinoma, facilitando decidir quién puede beneficiarse de un trasplante hepático con mejores resultados.
En paralelo, se avanzó en la preservación de órganos mediante máquinas ex situ, incrementando la viabilidad de los injertos y se elevó la edad máxima de candidato a trasplante hepático hasta los 73 años.
Asimismo, se empezó a utilizar injertos parciales derechos para optimizar el rendimiento de cada donación, y se dio un paso clave al realizar el primer trasplante hepático en un paciente con metástasis irresecables de cáncer colorrectal, abriendo nuevas vías en el campo del trasplante oncológico.
Del reto quirúrgico a un tratamiento con tasas altas de éxito. La cirugía de hígado ha experimentado una transformación profunda: lo que en los años 90 era una técnica reservada para casos muy específicos, hoy se ha convertido en una opción habitual con tasas de supervivencia elevadas.
En Euskadi
Este progreso ha permitido operar a receptores de mayor edad y con mayor comorbilidad. En Euskadi, la edad media de los receptores se mantiene en torno a los 58 años, con un perfil de edad mayor y una mayor presencia de hombres (aproximadamente el 80%).
Las indicaciones siguen centradas en la descompensación hepática (alrededor del 58 %) y en hepatocarcinoma (cerca del 28 %), mientras que los retrasplantes representan un porcentaje menor (alrededor del 5 %).
En cuanto a la supervivencia, los resultados del Hospital Universitario Cruces se sitúan en tasas de alrededor del 96 % al año, 91 % a los tres años y 87 % a los cinco años tras el trasplante.
Un cambio profundo en el perfil del donante. El perfil de las personas donantes también ha evolucionado significativamente. Si hace tres décadas la mayoría provenía de jóvenes fallecidos en accidentes, hoy estos casos son excepcionales. Se observa un aumento de la edad de los donantes: cerca del 60 % supera los 60 años y alrededor del 36 % supera los 70. Además, la donación en asistolia ya representa casi la mitad de los trasplantes en el hospital, una señal del progreso en las modalidades de obtención de órganos que permite mantener el ritmo incluso cuando las fuentes clásicas de donación disminuyen.
Cada trasplante, más de un centenar de profesionales coordinados. Un trasplante hepático requiere la coordinación de múltiples servicios y equipos, que trabajan de forma integrada y transversal para garantizar la viabilidad de cada procedimiento.
El equipo asistencial habitual lo componen cirugía hepato-biliar, digestivo y hepatología, anestesia, coordinación de trasplantes, radiología, infectología, hospitalización a domicilio, análisis clínicos, psiquiatría, hematología, cardiología, nefrología, anatomía patológica y enfermería quirúrgica, entre otros.
A ello se suman profesionales de otros servicios según las necesidades de cada caso, siempre con el apoyo de personal de apoyo y logístico para que cada trasplante sea posible.
Mirando a los próximos años, el programa de trasplante hepático de Osakidetza continuará avanzando en varias líneas estratégicas. Entre ellas destacan la optimización en la selección de pacientes y en las estrategias de inmunosupresión con el objetivo de reducir complicaciones y mejorar la supervivencia a medio y largo plazo; también se busca normalizar el acceso al trasplante en nuevas indicaciones como fallos hepáticos agudos sobre crónicos o hepatitis alcohólica, e incorporar con agilidad las innovaciones técnicas y médicas que mejoren la calidad y seguridad del procedimiento.
Otro eje de futuro será reforzar el papel de las personas pacientes dentro del proceso, promoviendo la medición de resultados y la experiencia y fortaleciendo el acompañamiento psicosocial antes y después de la intervención.
Euskadi, referente en donación y trasplante de órganos. Desde hace casi cuarenta años, la Coordinación de #Trasplantes de Euskadi organiza y supervisa toda la actividad de donación y trasplante en el sistema sanitario vasco.
Gracias a su labor, a la implicación del personal sanitario y a la solidaridad de la ciudadanía, Euskadi se mantiene entre las comunidades con mayor tasa de donación del Estado, con 64,3 donantes por millón de habitantes en 2025.
El Hospital Universitario Cruces lidera los trasplantes renal y hepático, con más de 5.000 trasplantes renales y cerca de 2.000 de hígado desde el inicio de ambos programas. Por su parte, el Hospital Donostia es el centro de referencia para el trasplante de médula ósea, con más de 3.200 intervenciones realizadas. Además, en los últimos años se han transplantado aproximadamente 1.500 córneas en los principales hospitales de Osakidetza. El Departamento de Salud y Osakidetza buscan seguir avanzando para mejorar el acceso al trasplante, agilizar las listas de espera y fomentar la investigación, adaptándose a los nuevos retos clínicos y tecnológicos en este ámbito.
Cada donación cuenta. Gracias a la generosidad de las familias donantes y al esfuerzo conjunto del sistema sanitario, hoy Euskadi es sinónimo de vida, solidaridad y excelencia médica.