Euskadi mantiene la tolerancia cero ante agresiones a profesionales sanitarios, con 1.047 notificaciones en 2025
Balance 2025 de Osakidetza: 1.047 notificaciones de agresión a sanitarios en Euskadi, con la mayor parte de casos sin lesión y una incidencia de lesiones que subraya la necesidad de reforzar la prevención y la notificación.
Con motivo del #Día Europeo contra las agresiones a profesionales sanitarios y sanitarias, #Euskadi ha hecho público el balance anual de #Osakidetza sobre la violencia en el ámbito de la salud.
En 2025, un total de 1.047 profesionales notificaron haber sufrido una agresión durante el desempeño de su labor. La información, difundida por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza, subraya el compromiso institucional de tolerancia cero frente a estas conductas y recuerda que estos hechos afectan no solo a la #salud física y psicológica del personal, sino también a la calidad de la atención que se ofrece a la ciudadanía.
De esas notificaciones, 953 correspondieron a agresiones sin lesión, 94 fueron accidentes con lesión y 81 no implicaron baja médica, mientras que 13 dieron lugar a una baja laboral.
En función del sexo, la mayor parte de las agresiones se registraron en mujeres, con un total de 856 casos. Estos datos, recogidos en el balance presentado con motivo del Día Europeo contra las agresiones a profesionales sanitarios y sanitarias, permiten entender la magnitud del fenómeno y orientar las medidas preventivas.
Si comparamos con años anteriores, 2024 acumularía 1.176 notificaciones, 893 incidentes sin lesión, 283 accidentes y 39 bajas; 2023 registró 1.041 notificaciones, 854 incidentes, 187 accidentes, 158 bajas y 29 bajas. A 2022 se llega con 996 notificaciones, 759 incidentes, 237 accidentes y 156 bajas, con características similares en cuanto a la distribución entre situaciones con y sin lesión.
Estas cifras muestran una variabilidad anual que, según los responsables de la prevención, está influida por cambios en la percepción de seguridad entre el personal y por mejoras en los protocolos de denuncia.
La incidencia de estas agresiones se mide en dos planos: por un lado, la tasa de agresiones con lesión se sitúa en 2,19 casos por cada 1.000 trabajadores; por otro, la incidencia de las agresiones físicas con lesión se mantiene en 2,10 por cada 1.000. Estas métricas permiten no solo reconocer la magnitud del problema, sino también valorar la efectividad de las intervenciones preventivas y de asistencia para los profesionales afectados.
Osakidetza y el Servicio Público Vasco de Salud reiteran su compromiso con la #prevención y la defensa de los derechos del personal sanitario
En respuesta a estos datos, Osakidetza y el Servicio Público Vasco de Salud reiteran su compromiso con la prevención y la defensa de los derechos del personal sanitario.
Se mantiene la política de tolerancia cero y se refuerzan las medidas orientadas a prevenir la escalada de tensiones, especialmente a través de la formación específica para el personal y de programas para desactivar y reconducir situaciones de conflicto antes de que se conviertan en incidentes graves.
Además, se insiste en acompañar a quien sufre una agresión y en fomentar la notificación de cualquier hecho, ya que solo así se puede medir el alcance real y adaptar las respuestas institucionales.
Históricamente, la violencia contra los profesionales de la salud ha sido un fenómeno complejo que ha preocupado a gobiernos y empresas sanitarias en Europa y otras partes del mundo durante décadas.
En Euskadi, desde los años 2010, se han ido fortaleciendo protocolos de seguridad y campañas de sensibilización para proteger a médicos, enfermeras, técnicos y personal de apoyo que trabajan en hospitales, centros de atención primaria y servicios de salud mental.
El Día Europeo contra las agresiones a sanitarios, que se celebra cada 12 de marzo, funciona como punto de reflexión y renovación de compromisos, recordando la necesidad de que la sociedad valore y respete el trabajo de quienes cuidan de la salud de todos.
En resumen, aunque la cifra total de notificaciones de 2025 presenta una ligera caída respecto a 2024, las autoridades señalan que no se puede interpretar como una tendencia definitiva.
El objetivo sigue siendo claro: reducir las agresiones, fortalecer la prevención y garantizar un entorno de trabajo seguro para el personal sanitario, con el fin último de asegurar una atención de calidad para la ciudadanía.
El balance y las estrategias de actuación serán revisados de forma continua para adaptar las medidas a las dinámicas cambiantes del entorno sanitario y social.