Euskadi impulsa la nanomedicina con hidrogeles inteligentes: 72 millones y un ecosistema biosanitario en crecimiento
Un nuevo Proyecto Transformador en Euskadi invierte 72 millones de euros para desarrollar hidrogeles inteligentes con enfoque biosanitario, creando empleo cualificado y fortaleciendo la colaboración entre empresas, universidades y clústeres.
En Euskadi llega un nuevo impulso dentro del Plan de Industria Euskadi 2030: el Proyecto Transformador Hidrogeles Inteligentes para la Nanomedicina Personalizada, liderado por i+Med.
Se trata de una inversión inicial de 72 millones de euros para los próximos tres años, de los cuales aproximadamente 28 millones se destinarán a I+D y desarrollo tecnológico y a la creación de tecnología de vanguardia.
Este esfuerzo trasciende lo puramente financiero, ya que se prevé la creación de 232 puestos de trabajo directos de alta cualificación y otros 370 empleos indirectos, sumando un total de alrededor de 602 puestos de trabajo nuevos que dinamizarán el ecosistema industrial y científico de la región.
El proyecto se estructura para articular una red biosanitaria avanzada y convertir a Euskadi en referente europeo en #nanomedicina personalizada. #i+Med actúa como industria tractora y trabajará en colaboración con 9 centros tecnológicos y los agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación (RVCTI).
Además, encabezarán esta iniciativa la Fundación GAIKER y CIC Biomagune, junto con el Basque Health Cluster, lo que garantiza una articulación sólida entre investigación, desarrollo y producción.
Este esfuerzo busca trasladar avances de laboratorio a soluciones concretas para la salud, conectando conocimiento científico con capacidades industriales de alto valor.
La puesta en marcha de este Proyecto Transformador se presentó en la sede de i+Med, con la presencia de responsables de empresas y centros tecnológicos y de los clústeres implicados.
Entre los asistentes estuvieron el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi; el CEO de i+Med, Manu Muñoz; la diputada foral de Desarrollo Económico y Sostenibilidad de Araba, Saray Zárate; la viceconsejera de Tecnología, Innovación y Transformación Digital, Jaione Ganzarain; el viceconsejero de Ciencia e Innovación, Adolfo Morais; y representantes de VIVEBiotech y de RPK.
Jauregi subrayó que el biosanitario es un sector emergente con potencial tractor para Euskadi dentro del plan 2030, y afirmó que la región ha conseguido consolidar una red que conecta investigación de vanguardia con industria, algo que este Proyecto Transformador demuestra en la práctica.
Muñoz, por su parte, habló de la nanomedicina personalizada como la medicina del futuro y señaló que este proyecto sienta las bases para convertir a Euskadi en un referente mundial en I+D, fabricación y uso final de esa tecnología.
Linazasoro, de VIVEBiotech, comentó que el proyecto abre la puerta a innovaciones en vectores lentivirales y fortalece el ecosistema biosanitario mediante colaboraciones presentes y futuras, además de considerarlo un ejemplo de la capacidad vasca para crear un polo industrial de excelencia en tecnologías de transferencia de terapias avanzadas.
Por último, Eduardo Melón, de RPK, indicó que la iniciativa permitirá diversificar hacia el sector biomédico y destacó la importancia de la colaboración entre empresas e instituciones para potenciar sinergias y capacidades industriales en Euskadi.
Este impulso se apoya en más de dos décadas de ciencia y conocimiento avanzado en Euskadi. Gracias a ese legado, se ha construido una red que conecta investigación de vanguardia e industria en áreas como nanoestructuras, biomateriales e imágenes moleculares y radiofármacos.
El resultado es un flujo continuo de conocimiento que se traduce en soluciones innovadoras y en soluciones biosanitarias como los #hidrogeles inteligentes
El resultado es un flujo continuo de conocimiento que se traduce en soluciones innovadoras y en soluciones biosanitarias como los hidrogeles inteligentes.
Este marco colaborativo facilita la transferencia tecnológica y acelera la transformación de la industria vasca, aumentando su posicionamiento en sectores de alto valor añadido y reforzando la competitividad.
El Gobierno Vasco acompaña a los #Proyectos Transformadores con una batería de medidas de apoyo, que abarca programas y herramientas existentes y nuevas, para facilitar la implementación de iniciativas de gran alcance y alto impacto para la economía regional y la salud de la población.
Potencial de la industria biosanitaria vasca. El sector biosanitario vasco agrupa a casi 300 empresas, factura más de 1.160 millones de euros y emplea alrededor de 6.000 personas de forma directa. Entre 2015 y 2024 este sector mostró un crecimiento sostenido: un incremento del 60% en el número de empresas, un 187% en ingresos y un 151% en empleo directo.
Muchas de estas compañías son jóvenes: la mitad de las empresas del sector tienen menos de 10 años y la mayor parte de las start-ups se encuentran en fases de desarrollo de producto.
En este contexto, el Proyecto Transformador de i+Med representa un salto cualitativo que podría situar a Euskadi como polo de nanomedicina personalizada a nivel europeo.
Proyectos Transformadores: 232 millones de inversión y 1.902 empleos. Hasta ahora se han presentado tres Proyectos Transformadores que suman una inversión inicial superior a 232 millones de euros, de los cuales 123 millones se destinan a I+D y desarrollo tecnológico.
Entre los tres proyectos se crearán más de 1.902 empleos de calidad y se traccionarán alrededor de 40 empresas, principalmente pymes, gracias a la colaboración de los Centros Tecnológicos del País.
Los dos primeros proyectos, anunciados a finales de febrero, fueron el de Nuevas Arquitecturas de Motor Aeronáutico para la Aviación Sostenible y Competitiva en Euskadi, liderado por ITP Aero, con una inversión inicial superior a 110 millones de euros, de los que más de 60 millones correspondían a I+D; se prevé la generación de 800 puestos de trabajo (200 directos y 600 indirectos).
El segundo, ROBOOST, implica una inversión cercana a 50 millones, con más de 35 millones destinados a I+D y desarrollo tecnológico, y la creación de 500 empleos (200 directos y 300 indirectos).
Esta segunda iniciativa refuerza la competitividad internacional del tejido industrial vasco y apunta a situar a Euskadi como referente en la robótica robusta y de precisión.
En conjunto, estos proyectos muestran la estrategia de Euskadi para diversificar su base industrial hacia tecnologías de alto valor añadido y conocimiento aplicado.