Fondos europeos en Euskadi: así están impulsando empleo, inversión y modernización
Un informe presentado en el Basque Economic Forum analiza el impacto de los fondos del MRR en la economía vasca: crecimiento del PIB, creación de empleo y una mayor absorción de inversión pública y privada.
En Euskadi, el Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, presentó en el #Basque Economic Forum un informe detallado sobre el impacto de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) en la economía vasca.
El objetivo no era solo hacer números, sino explicar de forma clara cómo una inyección europea ha acelerado la recuperación tras la pandemia y ha catalizado la transformación de nuestro tejido productivo.
El propio Torres subrayó que estos recursos han sido una palanca decisiva para no quedarse en el impulso corto y para encajar la economía vasca en un modelo más innovador, sostenible y competitivo.
Según el estudio, los fondos #MRR han contribuido a que el PIB real de #Euskadi haya subido en torno a 1,3 puntos porcentuales respecto a un escenario sin este impulso.
Este crecimiento no se debe solo a la #inversión directa en proyectos, sino a sus efectos multiplicadores: incremento de la inversión pública y privada, mayor consumo y una actividad empresarial más dinámica que ha dinamizado toda la economía regional.
En términos de empleo, el análisis señala que entre 2020 y 2024 se han creado aproximadamente 10.000 empleos de calidad, un dato que refuerza la idea de que la recuperación no es solo de números macro, sino de puestos de trabajo con futuro y progreso para las personas.
En cuanto a la ejecución de los fondos, Euskadi ha recibido un total de 4.529 millones de euros de MRR, de los cuales 1.307 millones han sido gestionados directamente por el Gobierno Vasco. De esa cantidad, cerca del 96,5% ya se ha asignado a proyectos y el 85% se ha ejecutado, lo que refleja una elevada capacidad de gestión y absorción de estos recursos.
La Tasa de Resolución de Euskadi se sitúa en el 80,5%, por encima de la media estatal, que se mueve en torno al 71%. Estos datos muestran una gestión eficiente que ha permitido que los fondos lleguen a la realidad empresarial y social de la región.
000 personas y entidades han sido beneficiarias en Euskadi
El informe también destaca el alcance y la equidad de la distribución de los fondos. Más de 30.000 personas y entidades han sido beneficiarias en Euskadi, de las que más de 27.000 son pymes, que han captado el 40% del importe total con impacto en el territorio. En cuanto a las grandes empresas, éstas se llevan el 37% del importe; las UTEs (Uniones Temporales de Empresas) reciben un 11,5% y, de igual porcentaje, se destinan a fundaciones y hogares.
Sectores como la industria manufacturera, la construcción o las actividades profesionales y científicas concentran una parte significativa de los proyectos financiados, reflejando, en buena medida, la estructura productiva de la economía vasca.
Una pieza destacada del programa es la participación de las empresas vascas en proyectos estratégicos PERTE, con 1.533 millones de euros captados para ámbitos clave de la transición económica como el vehículo eléctrico y conectado, las energías renovables y el hidrógeno renovable, así como la descarbonización industrial.
El vicepresidente Torres hizo hincapié también en el efecto tractor de los fondos sobre la inversión privada: según el informe, cada euro de financiación europea ha movilizado aproximadamente 0,3 euros adicionales de inversión privada, y casi el 45% de los proyectos financiados no se habrían llevado a cabo sin el apoyo de estos fondos.
El análisis también llega a mirar fuera de Euskadi: se señalan efectos indirectos positivos derivados de la ejecución de los fondos en otras comunidades autónomas, que han generado exportaciones adicionales para empresas vascas valoradas en más de 524 millones de euros.
En palabras del propio Torres, el balance es claramente positivo: los fondos europeos han reforzado la resiliencia de la economía vasca y han acelerado su modernización.
Sin embargo, concluye, ahora toca mantener ese impulso para consolidar un modelo económico aún más innovador, sostenible y competitivo.
Aparte de los efectos visibles a corto plazo, el responsable de Economía destacó que el incremento del stock de capital y la mayor actividad económica permitirán mantener parte de este impulso en los próximos años, ayudando a elevar el potencial de crecimiento de Euskadi.
En resumen, los fondos europeos han dejado una huella significativa en la economía vasca: han impulsado la inversión, potenciado la innovación y creado oportunidades reales de empleo, marcando un rumbo más sólido para el futuro de la región.