Euskadi impulsa su estrategia financiera 2030 con IVF y cooperación público-privada para la competitividad
El Gobierno Vasco refuerza la financiación de proyectos viables para fortalecer la economía vasca, con el IVF como eje central y la Alianza Financiera Vasca como paraguas de colaboración público-privada.
En Euskadi, el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou, ha reiterado el compromiso del Gobierno Vasco de seguir potenciando la financiación de proyectos viables que fortalezcan el tejido empresarial vasco, destacando que esta línea de actuación es prioritaria para garantizar la competitividad futura de la economía de la región.
Estas ideas formaron parte de la intervención inaugural de la jornada I Barómetro Financiero: Capital y economía de la empresa vasca, organizada por CEBEK, #Elkargi y Basquefik, ante una amplia representación del mundo financiero, empresarial e institucional.
D'Anjou subrayó que la realidad de las empresas puede leerse en dos dimensiones fundamentales e interconectadas: su salud financiera real y su acceso efectivo a la financiación.
En ese marco, la capitalización de las empresas debe entenderse como un elemento complementario a otras fuentes de financiación para mantener el equilibrio económico y facilitar el crecimiento.
El consejero valoró la solidez del ecosistema financiero vasco, un sistema con arraigo territorial y compromiso con el desarrollo económico, capaz de acompañar a las empresas en todas las etapas, desde el inicio del emprendimiento hasta la consolidación de grandes proyectos industriales.
Este tejido, dijo, destaca por su capacidad de responder con eficacia a las necesidades de inversión y por su enfoque en el desarrollo sostenible de las comunidades donde actúa.
El IVF, núcleo central de la policy económica de la Administración vasca, fue presentado como un instrumento público con más de dos décadas de trayectoria que desempeña un papel clave en la estrategia.
Su misión es apoyar proyectos que generen arraigo empresarial, #empleo de calidad, #innovación y sostenibilidad. Este organismo no solo acompaña inversiones estratégicas, sino que también impulsa la creación de nuevas empresas y facilita el despegue de proyectos con alto potencial transformador, consolidándose como una pieza clave del engranaje financiero que sostiene el esfuerzo conjunto de la sociedad.
En un contexto marcado por la transición energética
En un contexto marcado por la transición energética, la digitalización, la adaptación a nuevas cadenas de valor globales, la automatización y la industria 4.0, la colaboración público-privada aparece como una condición esencial. Euskadi ha hecho de la cooperación una ventaja competitiva arraigada en su cultura económica y social, una forma de sumar capacidades y priorizar el bien común.
Como ejemplo de ello, citó la Alianza Financiera Vasca, un proyecto estratégico que articula una cooperación más estrecha entre el Gobierno y nueve entidades financieras del territorio para maximizar recursos, anticipar escenarios y crear valor para las empresas.
El consejero también mencionó el Plan de Inversiones Euskadi Eraldatuz 2030, un marco que moviliza inversión pública y privada en una proporción cercana a 1 a 3, orientado a dotar al tejido empresarial de herramientas para fortalecer su competitividad mediante la innovación, la inversión en tecnología y el desarrollo del capital humano.
Este esquema busca situar a Euskadi a la vanguardia de la nueva economía europea, sin perder de vista el arraigo territorial que caracteriza al modelo productivo regional.
Noël d'Anjou concluyó recordando que el futuro de Euskadi depende de la capacidad para tomar decisiones valientes hoy, anticiparse a los retos y avanzar con una visión de largo plazo.
Hizo un llamamiento a trabajar unidos para construir una Euskadi más fuerte, más resiliente y más próspera para las próximas generaciones. Este no es el proyecto de un gobierno ni de una legislatura, sino un proyecto de país, un esfuerzo colectivo que debe aprovecharse con determinación para situar a Euskadi en la vanguardia de la nueva economía europea, consolidando un modelo productivo basado en la competitividad, la sostenibilidad, la innovación y el arraigo territorial.
Históricamente, la economía vasca ha construido un tejido empresarial arraigado en su territorio y ha promovido marcos de cooperación entre Administración, empresas y banca local para sostener su crecimiento.
El IVF, vigente desde hace más de veinte años, ha sido un actor clave en esa trayectoria, mientras la #Alianza Financiera Vasca y el plan Euskadi Eraldatuz 2030 responden a esa tradición de enfoque estratégico de largo alcance.
En este marco, la economía de Euskadi continúa buscando herramientas que permitan acompañar a las empresas en sus procesos de modernización y transformación, manteniendo siempre el objetivo de empleo estable, innovación y sostenibilidad para la sociedad en su conjunto.