En Euskadi, la #ciencia ya no se entiende solo entre tubos de ensayo y gráficos; se entiende entre personas que llegan, se quedan y ayudan a que la región avance.
Ikerbasque se ha convertido en un motor para atraer #talento investigador de distintos países y para tejer una red de colaboración entre universidades, centros de I+D y empresas.
En 2025, la red ha seguido creciendo, y con ello se han ampliado las oportunidades para investigar a la vanguardia y para que el conocimiento se traduzca en innovación para la ciudadanía.
No hablamos solo de más números, sino de un ecosistema que funciona gracias a la suma de buenas ideas, financiación externa y una apuesta clara por la calidad y la excelencia.
La organización de #Ikerbasque pivota sobre tres líneas clave para impulsar la carrera científica: investigadores con una trayectoria consolidada que lideran proyectos y dan rumbo; jóvenes prometedores que buscan su propio camino y aportan frescura y creatividad; y una figura intermedia que acompaña el recorrido de cada investigación, cerrando el círculo entre ideas y resultados.
Este esquema ha permitido no solo sostener la #investigación de alto nivel, sino también aumentar la producción de artículos en revistas de prestigio y mejorar la visibilidad internacional de #Euskadi como polo científico.
En lo que respecta a la financiación y a los proyectos, el año ha mostrado un impulso notable hacia la captación de fondos externos. La capacidad de atraer inversión para proyectos de investigación se ha traducido en más investigación y en una mayor diversidad de líneas de trabajo.
Entre los logros no se cuenta solo la cantidad de recursos, sino la calidad de los proyectos, muchos de ellos con reconocimiento europeo y mundial, lo que refuerza la posición de Euskadi en el mapa científico europeo.
Un ecosistema sólido de investigación fomenta la creación de empleo en I+D
El efecto va más allá de las aulas y los laboratorios. Un ecosistema sólido de investigación fomenta la creación de empleo en I+D, impulsa spin-offs y enlaces con la industria, y aporta soluciones a retos reales de la sociedad.
En 2025, el entorno vasco ha visto cómo nuevas alianzas entre centros de investigación y empresas facilitan la transferencia de conocimiento hacia productos y procesos innovadores, generando impactos que van desde la salud hasta la digitalización y la sostenibilidad.
La dimensión internacional es otro de los rasgos distintivos. Investigadores de distintas procedencias se integran en proyectos locales, lo que enriquece la cultura científica y amplia las redes de cooperación.
Esa movilidad de talento contribuye a un intercambio continuo de métodos, enfoques y prácticas que elevan la calidad de la investigación vasca y elevan el perfil de Euskadi como región que compite en la frontera del conocimiento.
Además, la Unión Europea ha valorado de forma destacada los programas de atracción de talento de Ikerbasque, considerándolos entre las iniciativas europeas que mejor impulsan la investigación de frontera.
Este reconocimiento no solo aporta financiación, también sirve como señal de confianza para investigadores de todo el mundo que buscan entornos estables y colaborativos para desarrollar su labor.
En resumen, 2025 sella una etapa en la que Euskadi refuerza su posición como referente europeo en ciencia. El talento llega, se estructura en una red sólida y confía en que la ciencia pueda traducirse en oportunidades para la economía local y para la mejora de la vida cotidiana.
La historia de Ikerbasque es, en buena medida, la historia de una región que decide mirar hacia el futuro con ambición, pero también con las manos en la masa, trabajando codo con codo con universidades, centros de investigación y empresas para construir una ciencia útil, abierta y global.