Tesla da un giro estratégico: cierra la producción de Model S y X para apostar por robots Optimus
Tesla anunciaría el cese de la producción de Model S y Model X para dedicar la fábrica de Fremont a Optimus, al tiempo que prueba un Robotaxi totalmente autónomo en Austin.
Tesla ha anunciado un giro estratégico que podría redefinir su futuro. Según una llamada con inversores realizada a finales de enero, supuestamente la compañía confirmó que la producción de Model S y Model X podría terminar en la primavera y que el espacio de la fábrica de Fremont, California, se transformaría en una planta dedicada a la construcción del robot Optimus.
Este movimiento, que el propio Elon Musk presentó como parte de una transición hacia una era de movilidad autónoma, sugiere que la empresa está centrando ya sus esfuerzos en sistemas de conducción sin conductor y en servicios basados en robots.
Musk indicó que, en esta nueva etapa, el único tipo de vehículo que fabricarán será autónomo, con la excepción del Roadster de próxima generación.
Paralelamente, #Tesla dice estar probando en Austin, Texas, vehículos #Robotaxi que operan sin conductores a bordo. Aunque la configuración exacta de las pruebas no ha sido detallada, la compañía afirmó que los prototipos ya circulan en condiciones de autonomía.
Históricamente, el Model S fue presentado en 2013 y el Model X en 2015. Su estatus de buques insignia se debilitó con la llegada del Model 3 y del Model Y, que en años recientes han representado la mayor parte de las ventas de la firma.
En cuanto a cifras de ventas, los datos recientes muestran que en 2025 se vendieron 9.199 unidades del Model S y 80.702 del Model X. En el año anterior, 2024, fueron 15.901 S y 21.099 X; 2023: 26.701 S y 24.700 X; 2022: 90.473 S y 24.099 X; 2021: 11.556 S y 7.305 X.
Además, la decisión de priorizar la robótica y la #autonomía podría acercar a la empresa a un ecosistema de servicios autónomos que ya ha sido objeto de debate en la industria.
Este giro llega en un contexto en el que otros actores han explorado soluciones similares para ampliar sus horizontes y reducir la dependencia de vehículos con conductor.
En cuanto a precios, supuestamente el precio de salida de estos modelos solía superar los 90.000 dólares cada uno, lo que al cambio actual podría equivaler aproximadamente a entre 83.000 y 87.000 euros. Aunque dichos datos se han discutido en foros y análisis de mercado, la cifra exacta depende del tipo de configuración y del tipo de cambio vigente.
Conviene recordar que Tesla ha invertido históricamente en una gama de iniciativas vinculadas a la movilidad eléctrica y a la energía
Para entender el marco, conviene recordar que Tesla ha invertido históricamente en una gama de iniciativas vinculadas a la movilidad eléctrica y a la energía, desde baterías y fábricas hasta redes de carga y software de conducción.
En este sentido, la estrategia de alinear la producción con una visión de autonomía total encaja con la narrativa de una empresa que busca redefinir no solo el concepto de coche, sino también el ecosistema de movilidad y trabajo que rodea a la conducción autónoma.
Datos históricos de ventas muestran que, en años recientes, el rendimiento de estos dos modelos ha sido desigual frente a la demanda de los consumidores y frente a los nuevos lanzamientos de la competencia.
A la luz de este cambio estratégico, analistas señalan que la empresa podría estar priorizando la robótica y los sistemas autónomos para sostener su crecimiento en una era digital, donde la eficiencia operativa y la capacidad de ofrecer servicios de movilidad autónoma pueden jugar un papel más decisivo que la presencia de modelos tradicionales.
La evolución de Tesla en los próximos trimestres será observada de cerca por inversores y por la industria, ya que la decisión de reorientar una de sus mayores fábricas hacia #Optimus podría marcar un antes y un después en la manera en que la automoción se fusiona con la robótica y la inteligencia artificial.
Si se cumplen estas medidas, el salto hacia una oferta centrada en la autonomía podría redefinir no solo la cartera de productos, sino también la estructura de costos y la estrategia de expansión de la compañía en los años por venir.